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viernes, 10 de agosto de 2012

EN ROSARIO: SE PRESENTARA EL NUEVO LIBRO DE LA POETA JORGELINA PALADINI , " De 1.000 amores"- 27/08/12- 19.30 HS. CENTRO CULTURAL BERNARDINO RIVADAVIA

Amigos 

El lunes 27de agosto a las 19.30 presento mi libro "De 1000 amores" en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia.
Los espero. 
Un abrazo grande. 
 Jorgelina 



PRESENTA EL
POETA MARCOS SILBER

 PARTICIPAN:

FLORENCIA LO CELSO
TONA TALETTI
ANA RUSSO
PATRICIO RAFFO
IRIS SANTARELLI

 INVITA: 
 EDITORIAL LABORDE LIBROS


Centro Cultural 
Bernardino Rivadavia.
SAN JUAN Y SAN MARTIN
ROSARIO

nota del Editor de este Blog:

ATENCION POETAS,MEDICOS,
ESCRITORES,  ABOGADOS, 
CONTADORES,

PSICOLOGOS E HISTORIADORES, 
PLOMEROS, COCINERAS, 
VENDEDORAS, CARPINTEROS
INTELECTUALES, OBREROS....

TENDEROS, ALUMNOS, 
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS, 
ETC.ETC.ETC.

ESTAN TODOS INVITADOS A UNA
 "GRAN VELADA POETICA".

EN LA CIUDAD DE ROSARIO!!!

CON LA PRESENCIA DE POETAS 
Y ESCRITORES ROSARINOS 
Y DE OTRAS CIUDADES
QUE VENDRAN A HOMENAJEAR  
ESTE LIBRO DE LA POETA 
JORGELINA PALADINI.

ES UNA CITA DE HONOR !!!!


Lic. Jose Pivín
(rosarino de nacimiento,
 santafesino desde los 4 años)




ALGUNAS POESIAS DE
JORGELINA PALADINI

OLORES SAGRADOS


De cada rincón de mi casa
escapa
el perfume suave del jazmín
merodea
entre maderas talladas
por manos amadas
impregna mármoles
- viajeros de un tiempo desconocido -
penetra viejos arcones
y en el recodo de la escalera
me espera
para que reconozca
una vez más
los olores sagrados
de mi casa.



MARTINA

Animal trashumante
mendigo de alimentos
y ternuras.

Centinela implacable.

Mirar de cervatillo
en súplica constante
desafiante
a la orden y al rigor.

Perra mía y ajena.

No conoce tu indiferencia
la distancia
ni el tiempo sabe
de tu olvido.


UN SOLO RECUERDO

Volvió con la mirada ardiente, los labios llenos de besos y cansancio 
en los brazos de tanto abrazar.
Volvió con gusto a él en la lengua y en todo su cuerpo y entonces 
supo que esa noche perdió todos sus recuerdos.


OTRA COMPAÑERA

El hombre
la acaricia
la aprisiona
entre la humedad
de los labios
la muerde suavemente
la mira
con mirada cómplice
de viejos amigos.

En el cuenco perfumado
de dulzores
imágenes breves
se desvanecen
en el humo
tibio
espeso
atrapante.

Mientras
la pipa se acomoda
complacida
en el hueco cálido
de su mano.


MIEDO

le temo al indecente
júbilo del trébol
que crecerá
sobre mi tumba.
Ruben Echagüe


No me asusta la muerte
que acecha agazapada
tampoco las cosas que
por omnipotencia
o pereza
quedaron inconclusas
ni las lágrimas
y el dolor
de los que me amaron
- el tiempo cura las heridas -
Sólo me aterra pensar
en la palabra que no dije
en la caricia
que retuve en mi mano
y en las garras solapadas
indiferentes
del olvido.



*Jorgelina Paladini es rosarina, docente, poeta y narradora. Fue presidenta de la Asociación Cultural A.D.O.P. y directora de su revista, Protagonistas. Perteneció al staff de la Asociación Poesía de Rosario, coordinó el área de letras del Centro Cultural Lavardén y fue delegada en Rosario del Fondo Nacional de las Artes durante el período 2002-2007.Participó en mesas de lectura, en la coordinación de ciclos de poesía y como jurado en concursos literarios. Parte de su obra se encuentra publicada en antologías, periódicos y revistas. Publicó en poesía: Un poco de magia (1995) Primer premio y edición Fundación Argentina de Planeamiento (Bs.As.); Límites del Tiempo (1999) Laborde Editor; Luces y sombras (2000) Ed. Poesía de Rosario; El gesto final (2004) Laborde Editor; Habitando insomnios (2004) Laborde Editor; El último refugio de la sombra (2009) Ed. del Abasto.
 
 
 
http://www.severinlopezseverin.com.ar /blog/?p=1106

viernes, 6 de julio de 2012

LA POETISA ARGENTINA ANA MARIA MACHADO LLEGO A HACERLE DE LAZARILLO AL GRAN POETA Y ESCRITOR JORGE LUIS BORGES, Y CON EL APRENDIO LITERATURA INGLESA Y NORTEAMERICANA.



Ana María Machado



Ana María Machado.

Ana María Machado es una poetisa argentina, nacida en la provincia de Misiones, el 24 de abril de 1936 (76 años), aunque vivió casi toda su vida en Buenos Aires.


En 1966 apareció su primer libro, "Vagajes de Vivencias". En 1985 publico su segundo Poemario, "Natividad".
Pionera en el mester de juglaría de llegar al lector en forma directa, en plena avenida Corrientes, en la puerta del teatro San Martín, Ana María Machado es un mito viviente de la ciudad de Buenos Aires.

De su pluma salen versos lacerantes, denunciadores y tiernos, cuando tratan de los desposeídos y de sus nietos.
Por el momento sigue vendiendo sus poemarios frente al teatro San Martin, y espera seguir haciéndolo.
Es una figura ya incorporada en el recorrido de todos los contingentes de Turismo que visitan la Argentina.

Enlaces externos

  • Sitio oficial de Ana Maria Machado
  •  
  • JUBILADOS: ANA MARIA MACHADO, LA POETISA DEL CENTRO CULTURAL SAN MARTINVendedora ambulante de sus propios sueños
    Todas las tardes, desde 1985, se la ve ofreciendo su libro Natividad 
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  • Ya colocó 70.000 ejemplares 
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  • Fue lazarillo de Borges y con él aprendió literatura inglesa


    ENRIQUE O. SDREC

  • Nació en un pueblito misionero que se llamaba Villa Lanús. Después, con el correr de los años, pasó a llamarse Villa Poujade, en homenaje a su abuelo. Hoy el lugar pasó a convertirse en un suburbio de la ciudad de Posadas. Un día, cuando era una niña -hace de esto 60 años-, sus padres decidieron afincarse en la Capital Federal, lo que le permitió a Ana María Machado concretar dos decisiones que había tomado a los 10 años de edad: ser poetisa y cursar Filosofía y Letras
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  • -Lo digo sin un atisbo de arrogancia o vanidad: he sido acompañante de Jorge Luis Borges, uno de los escritores más grandes que hemos tenido, y ese solo hecho significa para mí un premio de incalculable valor. 
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  • Llegué a hacerle de lazarillo y con él aprendí literatura inglesa y norteamericana. Todo ese pasado justifica con creces las vicisitudes que he debido afrontar, y sigo afrontando, no sólo para poder escribir sino para colocar mis obras -nos cuenta en su humilde vivienda de Constitución esta mujer que desde hace muchos años es conocida como La poetisa del San Martín, ya que desde 1985 se para todas las tardes en la puerta del Centro Cultural General San Martín para vender su libro Natividad, cuyo rico contenido no se compadece con su precaria presentación, ya que se trata de un texto mimeografiado con páginas sujetas con los clásicos broches de abrochadora.
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  • -Ya llevo colocados 70.000 libros, y digo colocados porque no los vendo, sólo le pido al interesado una modesta colaboración y, aunque parezca mentira, con eso estoy viviendo. 
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  • Es una historia con un comienzo triste, porque se lo dediqué al Hospital Nacional Infanto-Juvenil Tobar García.
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  • -¿Fue su primer libro?
     
  • -No. El primero lo titulé Bagajes de vivencias. Eso fue en 1966, y hoy lo considero un pecado de juventud. De todos modos no está dicha todavía la última palabra. Pienso incursionar por el ensayo y el teatro. Y aspiro a que mis obras se conozcan a nivel internacional. Sé que no es tarea fácil. Que deben vencerse infinitos contratiempos y obstáculos..
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  • .-¿Como cuáles?
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  • -Como por ejemplo no estar revestida con un barniz académico. En los 60, cuando me di cuenta de que era imposible conseguir un editor que publicara mis obras por ser una ilustre desconocida, comencé a recorrer bares y confiterías ofreciendo mi libro Bagajes de vivencias por lo que quisieran darme. En poco tiempo había colocado 6.000 ejemplares y ya me sentí con derecho a contactarme con la Sociedad Argentina de Escritores. Me equivoqué fiero. Uno de los directivos me espetó: ¿Cómo se atreve a pretender ingresar a la SADE una persona que vende sus libros por las calles y en los bares, dejándolo en mesas llenas de migas y trozos de pizza? 
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  • En ese momento fui yo la que rompí con la SADE, y no ellos conmigo.
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  • -En Natividad usted se refiere a los desaparecidos en la última dictadura militar, habla de lo cerca que estuvimos de entrar en guerra con Chile allá por 1978 y, específicamente, incursiona por la guerra de las Malvinas. ¿Le da eso al libro un tinte político?
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  • -Si lo tiene, no ha sido mi intención. Sentí necesidad de hacer conocer lo que pensaba respecto del más grande genocidio que se recuerda en el país, de cómo un general con intoxicaciones etílicas metió a nuestros chicos en una guerra absurda y de lo cerca que estuvimos de trenzarnos con nuestros hermanos chilenos disputando el canal Beagle
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  • .-¿Su momento de mayor angustia?
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  • -Cuando se incendió mi departamento y las llamas arrasaron no sólo con mis pocos muebles sino, lo que es peor, con mi archivo y con mis libros.
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  • -¿El de mayor alegría?
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  • -Fue en 1988. Una muchacha estadounidense, que dijo ser profesora de castellano en California, se llevó Natividad al encontrarme ofreciéndolo en la calle Corrientes. Hace dos años me vino a ver un argentino, residente en Los Angeles, y me contó que aquella muchacha le había mostrado mi libro, en los Estados Unidos, y le había contado mi historia. Aprovechó su viaje a Buenos Aires para conocerme. Usted debe ser, en el mundo, la única vendedora ambulante de sus propios libros, me dijo emocionado.
  • fuente: DIARIO CLARIN - BUENOS AIRES
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martes, 3 de agosto de 2010

Lo que se dijo en la presentación de TIEMPO DE ALMENDRAS, poemario de Zunilda Gaite, poeta santafesina.



TIEMPO DE ALMENDRAS
de Zunilda Gaite.

El poeta chileno Gonzalo Rojas, al referirse a la “palabra”, en su intento por revalorizar esa mágica vibración que su eco puede producir en los lectores, la considera como…un aire, un aire nuevo: / no para respirarlo, / sino para vivirlo…

En efecto, el poemario “TIEMPO DE ALMENDRAS”, de Zunilda Gaite, logra despertar en sus destinatarios las más ricas experiencias poéticas: un lirismo enfocado no como mero ejercicio de versificación, sino como un viaje intimista al país de las emociones, sembrado de imágenes sensoriales ricas y variadas. Es por eso tal vez que Oscar Agú, en el mensaje epistolar dirigido a la escritora, que prologa el poemario, afirma: Uno sabe que siempre hay otro pliegue. Siempre hay otra forma de aparecer y otra manera de percibir.

Pero aclaremos que la palabra, esa materia poética maleable y dúctil como arcilla, en los versos de Zunilda Gaite nos plantea un contacto más que estimulante y complejo, quizás porque esta escritora se propone - al igual que en otras de sus producciones literarias - generar lo impredecible, recreando lo conocido y creando lo “nuevo” (ese aire nuevo al que alude Rojas).
Porque no se trata en este caso de suscitar una tarea de simple decodificación lineal y unívoca, sino que focaliza la palabra iluminando sus distintas aristas: no solamente el significado, sino también el significante (si nos remitimos al concepto biplánico del signo lingüístico según Saussure), e incluso aludiendo al objeto que representa (si en cambio adherimos a la concepción tripartita propuesta por Peirce), cuyo ícono se materializa a través de múltiples códigos: lingüístico + gráfico + pictórico.
De todos modos, según el paradigma semiótico, la lingüística subsume los demás lenguajes, los que se vuelven subsidiarios de ella, a efectos de completar su significación (funciones de anclaje y relevo, de las que hablaba R. Barthes), es decir que aquí se erige en reina y señora, su “majestad”: la poesía.

Cabe acotar que el poemario que hoy nos ocupa, fue galardonado con la 3ª Mención en el certamen organizado por la Municipalidad de Santa Fe, en “Premio a la producción local” - año 2 008 - presentado con el seudónimo “Azul”… como azules son las almendras que coronan el arbolito del diseño de tapa, como azules son las letras del título y de la tipografía del poema de la contratapa, rescatado en un atajo del tiempo, donde se cierran las composiciones que la vida enhebrara con sueños, entrelazando los recuerdos, destinados a honrar - como ella confiesa - a quienes me amaron y partieron. A quienes me aman y permanecen. A quienes amé y amo. A quienes vendrán y amaré. La 2ª dedicatoria se dirige puntualmente A todos los escritores cuyas voces presiden, inician, cruzan o finalizan mis poemas.
Esta expresión de deseo conlleva también una doble connotación: por un lado, alude al carácter multívoco que toda composición literaria posee, es decir, a la multiplicidad de voces que se entrecruzan en la trama textual (el “intertexto” al que se refería el filósofo del lenguaje M. Bajtín, y su seguidora, J. Kristeva): Cuando proferimos un enunciado (…) se hacen presentes otras conciencias a través de las voces de otros hablantes”…
Pero por otra parte, Z.G. nos “ahorra” a los lectores la ardua tarea de bucear dentro del inmenso tejido de la literatura universal, ya que hace explícitas las voces que inspiran o motivan la mayoría de sus poemas (ya sea a modo de epígrafe inicial, o introducido en el cuerpo de los mismos, o bien como remate de la composición). Es así como asistimos al desfile de los “figurones” que fueran instauradores de literaturidad: M. Benedetti, A. Storni, J.L. Borges, G.A. Bécquer, O. Orozco, A. Pizarnik, C. Vallejo, R. Alberti, J. Cortázar, D. Agustini, P. Neruda, J. Martí, O. Paz, R. Darío, L. Lugones, A. Nervo, F. García Lorca, J.L. Ortiz, L. Cernuda, J. de Ibarbourou, sin olvidar a los nuestros, los más cercanos en tiempo y espacio: J. Bepré, A.L. Ponzo, L. Carmona, M. Vecchioli, J. Pedroni, R. Malatesta, D. Doyharzábal, Edna Pozzi, A.E. Lahitte, R. Rubio, J. de Burgos, j. Boccanera, O. Portella y Hebe Solves.

Dentro del pequeño - gran universo de este “TIEMPO DE ALMENDRAS”: existen características recurrentes en el planteo lírico de Z. Gaite. Por ejemplo, el hecho de encontrar los títulos inmersos en el cuerpo poético, e integrados también como versos en las composiciones. Pero la escritora le sugiere “pistas” al lector, para que pueda seguir tras esas huellas en constante desplazamiento de las que hablara Barthes; por eso se hallan destacados a través de la tipografía (en negrita mayúscula).
Otra particularidad de su poesía (a la que ya asistimos en “LUNAS DE ABRIL”) es que si hilvanamos los títulos de los “siete umbrales” (que abren cada una de las “almendras” de Z.G., las que al igual que los frutos pueden ser amargas o dulces, según las distintas variedades de plantas, y en este caso, de acuerdo con los diferentes estados de ánimo por el que transita el “yo” lírico), es posible “armar” otro poema (que denominaría el “árbol”, o el “almendro - madre”): Un perfume a hierbas… / …crujientes y fugaces remolinos…/ …en el corazón de octubre. / Pronuncio tu nombre…/…paisaje del silencio. / Cae el crepúsculo…/…por dimensiones exquisitas…
Otra estrategia que Z. Gaite reitera en este poemario es jugar con la versificación, a fin de añadirle un “valor agregado” a las palabras, porque la tipografía y la disposición gráfica de los versos le otorgan una silueta definida, para hacerse eco de la temática sugerida, o ahonda semánticamente en determinados vocablos (por ejemplo, a través del uso de signos gráficos como rayas o barras. Es en esa “geografía” poética tan original, en la que aparecen penínsulas de palabras y bahías de silencios, donde a las escarpadas sierras le suceden remansos de praderas, cuando se justifica plenamente lo que expresara Cacho Agú, preliminarmente, en el texto epistolar, para destacar el valor del silencio como madre de todas las palabras (…) el aparente contrasentido entre silencio y palabras, entre vacío y forma, (que) tamiza toda la lectura (para) ver lo que está detrás de lo que acontece.
Pero como toda producción literaria se completa a través del acto de la lectura, puede haber tantas interpretaciones del mensaje como destinatarios se acerquen al libro (y cada quien con su inevitable y diversa carga de subjetividad, de emociones y creencias, y hasta de inquietudes lúdicas), con lo cual es posible transitar distintos caminos y vivir experiencias tan fértiles y disímiles; por eso, en la Edad Media se le utilizaba la palabra latina “página” para designar el conjunto de “viñedos”, y “legere” (leer), poseía también la connotación de “recolectar los frutos”, de manera que nos acercamos así al sentido productivo de “cosechar” distintos significados , y a la rica interacción con lo simbólico que se produce cuando entramos en contacto con un objeto cultural, tan particular como lo es la poesía.
Es posible seguir los pasos del “yo” literario en el paisaje silencioso, donde invoca un “tú” prácticamente inabarcable, que se diluye sobre el cauce / de las horas…/ por dimensiones / exquisitas… Es el poema “vertebrador” de las siete almendras que abren su sabor desde cada “Umbral”, donde los deliciosos dibujos de Arnoldo Gaite - hermano de la escritora - ofrecen sustento visual a las palabras (pág. 11, 21, 31, 41, 53, 63 y 73).
Y si en “LUNAS DE ABRIL” el número era el 9, ya que aludía a los nueve meses de la gestación, ¡Qué podemos decir del número 7 de “TIEMPO DE ALMENDRAS”: cabalístico por excelencia, aparece reiteradamente en el texto bíblico, padre de todos los libros… En la trama sutil que teje Z.G. es posible advertir otros hilos que hilvanan el poemario: son las páginas que no aparecen inscriptas en el índice (12, 22, 32, 42, 54, 64 y 74). En cierto modo, parece un juego matemático (…).
Pero vayamos a lo literario: si unimos los “hilos” del “hilván”, obtenemos un micro-poema, cuyo título - según la tipografía interna - es “RITUAL”, el que se halla integrado justamente por siete palabras, coincidiendo con las siete almendras azules de la tapa: Danza / azul. / Sabio / RITUAL. / Tiempo / y memoria. Éste sería - como lo denomina la escritora Rafaelita Margarita Beceyro Oliva - un “poenimio”, e incluso lo podríamos llamar “melisma”, tal como considera Fortunato E. Nari estas composiciones, al exhumar el valor ornamental que éstas tenían en los cantos gregorianos…o más bien denominarlos “poemines”, como los que escribió alguna vez nuestro recordado y siempre presente Horacio Rossi, a quien Zunilda le dedica el último poema - migración: “TIEMPO DE ALMENDRAS”, que resulta clave, porque es el que le da título al libro.

¿Será acaso que estos versos mágicos, gracias al eximio poder evocador del lenguaje - “la casa del ser”, según expresara Heidegger - constituyen algo así como la “almendra mística” que en las pinturas medievales orlaba la cabeza de los santos? O tal vez son como los caireles, esas almendras de cristal, que reflejan en sus múltiples facetas los destellos más fugaces del universo, y hasta resultan capaces de tintinear al menor soplo de la brisa…
De lo que estamos seguros es que como manifestara Maturana, los seres humanos existimos como tales en el lenguaje, expresión a la que nosotros agregamos que no sólo es posible dar cuenta del mundo real a través de las palabras, sino que somos capaces de construir otros mundos, más sutiles y exquisitos, como el que Zunilda Gaite logra comunicarnos a través de su “TIEMPO DE ALMENDRAS”.

Prof. Liana Friedrich


POSTAL DE SILENCIADA NOSTALGIA


La poesía siempre, en toda circunstancia, momento o lugar, es asombro, es maravilla, es celebración del espíritu pero sobre todo, celebración de la vida.
Partiendo de uno mismo, aún en la alegría o aún en el dolor, el estado último de contemplación de la realidad y de lo que está más allá de la realidad, nos lleva a la creación poética. No es necesario destejer literalmente esa medición de fuerzas centrífugas y centrípetas - lo que nos impresiona desde afuera del yo y lo que emana del propio ser - para fluir por los caminos que la belleza de la palabra despliega ante nosotros.
En ocasiones, nos quedamos extasiados ante el telón creativo, sin poder aquilatar del todo el trasfondo del producto; en otros, vamos a tientas , reconociendo ideas, pensamientos, asociaciones, hechos , para alcanzar después, en una segunda mirada, el punto de inflexión entre metáfora y mensaje.

“TIEMPO DE ALMENRAS” nos muestra el camino hacia la poesía y sus misterios desde el inicio: “Un ángel / luminoso / abre / el antiguo / PORTAL / de los silencios…” y concluye con
“ … los milenarios / secretos / del poema”.
Rainer María Rilke es el que había escrito aquello de “Para escribir un solo verso es necesario haber sentido cómo vuelan los pájaros y qué movimiento hacen las pequeñas flores abriéndose en la mañana”. ¿Y qué es lo que vemos acá?... Una poeta extasiada, sentada en la ladera de un cerro rodeada de otoño, a la hora del crepúsculo, mirando al mundo y regodeándose con las maravillas de la naturaleza. Dicho así nos faltaría la esencia, la eterna búsqueda interior de transparencias y silencios, de “mundos etéreos” - como nos dice Gaite - en una estructura de orden muy personal. Con particular estilo creativo vuelca el propio placer de contemplar, desde una serenidad de espíritu subrayable, la soledad del hoy, el pasado añorado y nunca olvidado, a través de la mirada nostalgiosa con que nos abren la puerta de los recuerdos: el otoño, el ocaso, el ámbito serrano…

Retoma la temática de “LUNAS DE ABRIL” y esa original diagramación de incluir el título en el corpus poético. No hay estridencias ni alteraciones en los nudos líricos ni en el manejo del idioma, todo el libro se eleva desde una mirada introspectiva “hasta los espacios inexplorados del pasado”.

Así, la tristeza, el tiempo, el olvido, el silencio, desatan vivencias íntimas que abren el camino a la nostalgia y descorre las cortinas que el andar repetido de los días comúnmente ocultan. Pero la riqueza poética recién comienza, ya que todas las alusiones concretas, las referencias a la naturaleza y a objetos cotidianos, caducan al apuntar a la trascendencia del momento, al inexorable sendero del más allá.
“Las VOCES / OCULTAS / del viento / ovillan / los sonidos. / Me roza / cada instante. / En la quietud / del paisaje / late / el corazón / del cedro / bajo la paleta / gris / de los silencios”.
Los sonidos aquietados, adormecidos, están en el ronroneo de las palabras, en el rumor de la llovizna - no lluvia, ni tormenta - sólo pasos leves, rumor de hojas caídas, crujidos de otoño reluciente (…)
“Un ronroneo de escarcha / bajo los pies enrojecidos del alba… (…) limando esquirlas de cuarzo / en cada piedra / tras el CAUCE DEL ASOMBRO / que atrapan los ojos del rocío / en la maleza.”
Hay un ornamento de vocablos bien escogidos, metáforas suavizadas por la transparencia de imágenes referidas a la naturaleza:
“Apenas alcanzo / en mi infinita desmesura, / a vislumbrar el agobio / de la tarde / y retener EN EL ESPEJO DE MIS OJOS / extrañas formas de dolor / reflejadas en el vacío / del mundo.”(…)

Y una personificación total con los elementos naturales, en especial los árboles - símbolos de la vida y el renacimiento de la esperanza - como una forma de desterrar los agobios :
“Llamo al viento del sur / cuando sufre la siesta / y el canto del crespín / desgarra la tristeza. (…) Pronuncio tu nombre / y se desliza desde mis raíces / hasta el gris rugoso de las piedras… / donde la mano del amor golpea. SOY UN ÁRBOL silencioso / corazón de trigo y azucena”.
En ocasiones la palabra poética adquiere un tono de rebeldía frente al dolor imperante, frente a las injusticias de la vida:
Este dolor / que recorre / los ríos / de la sangre / brota / en la desesperanza, / desde las SEMILLAS / DEL OLVIDO / como una garra / - aferrada - / fielmente / a su destino.”
Destaco un poema que me merece más reflexiones, a través del estado contemplativo del alma poética, de una mirada de agazapada sensibilidad. El camino lírico asumido como un sendero de sueño, de hondura creativa para entender el frágil cristal de los días ya vividos. Se descubre la voladura del momento presente hacia atrás (el pasado) y hacia delante (el futuro).
Se puede asociar libremente la intención de la poeta con la concepción de vida del hombre medieval que veía su materialidad como una cárcel, en un poema logrado y profundo:
“La huella de mi paso / avanza sobre el cauce / de las horas. / Cómo prolongar la tarde / atraída por los misterios / de la noche / con su enjambre de sueños / - atrapados - en redes / de CERTERAS ATADURAS. / Cómo volcar hacia / - adentro - la mirada / y respirar entre jazmines / por dimensiones exquisitas / donde se esparcen los añiles. / Cómo vagar en levedad, / deshabitando el cuerpo, / la memoria y el milagro. / Tal vez… siendo luz en la infinita plenitud de otra morada.”

Concluyendo, este nuevo trabajo de Zunilda Gaite, nos remonta a una calma anhelosa de otras horas que, aunque perdidas inexorablemente en el devenir de la vida, guardan el peso, la sustancia y el perfume de lo auténticamente vivenciado. La danza azul de la vida y la poesía, elevadas a la categoría indiscutible de VERDADES que habitan el espacio interior, del “fuego supremo que conjuran los dioses”, como expresa la autora.

Volviendo al comienzo, a las palabras de Rilke, hallamos en esta producción la consustanciación del mundo natural que nos rodea, con la riqueza espiritual y particular del mundo lírico que aquí se recrea.

Belkys Larcher de Tejeda



Nota del Editor: por una 'limitación' tecnica de Blogspot, la foto de arriba fue incluída aquí en tamaño reducido.
La poeta Zunilda Gaite está en el medio, acompañada por las autoras
de los dos textos incluídos en esta entrada.
Lic. Jose Pivín



miércoles, 21 de julio de 2010

Zunilda Gaite, poeta santafesina: APRENDÍ A GUARDAR TU RECUERDO.




APRENDÍ A GUARDAR TU RECUERDO.



Para que no te desvanezcas en el tiempo

y permanezcas siempre conmigo

aprendí a guardar tu recuerdo

en un lugar secreto, escondido.



Queda bajo la piel de mis párpados

entre luminosas sonrisas

mucho más allá de los llantos

en las horas azules de los días.



Zunilda Gaite.

De: EL CIELO DE LAS PALABRAS.


EDICIONES AMAUTAS. Córdoba.
Argentina. 1990.






viernes, 25 de junio de 2010

Premio Municipal de Poesía: “Resonancias del Universo”, de Gladys Frutos Faloni, la obra de una autora potente




De la Redacción del Litoral

redaccion@ellitoral.com

“Escribo de una manera fuerte, porque yo soy así”, afirmó la autora, al inicio de la presentación de su libro “Resonancias del universo”, merecedor del Premio Municipal de Poesía. “A estos poemas los toco, los padezco; hablan del amor y del dolor, de lo vivido y experimentado en la intemperie de la vida”, definió Gladys Frutos Faloni, quien agradeció a todos quienes hicieron posible el proceso para llegar desde la escritura inicial al libro impreso. Se trata de un texto que revela una voz potente y valiosa en el panorama de la lírica santafesina.

Luego de la presentación de Damián Rodríguez Kees por Cultura de la Municipalidad y de la propia autora, tomaron la palabra el escritor Carlos Antognazzi y Beatriz Bolsi de Pino. El primero mencionó la particular importancia de esta distinción, por tratarse de un premio edición y destacó a la poeta como “una autora potente”, que “respira los poemas y los firma hasta con sus huesos”.

Alquimia de las palabras.

La profesora Beatriz Bolsi de Pino abordó la obra a partir del proceso de transfiguración de las palabras, que -como graficaba César Tiempo- es una alquimia similar al trayecto del carbón hasta transformarse en diamante: “Gladys transfigura el dolor y entre rebeldía y resignación alcanza imágenes intransferibles, conmovedoras, arrasadoras como el dolor del que habla. Un dolor que “arranca las palabras y las puertas’, como dicen literalmente sus poemas”, indicó.

La presentadora destacó también, desde el punto de vista formal, la concisión y síntesis alcanzada en los versos, a lo que se suma el trabajo con los blancos de la página, “donde el silencio potencia el valor significativo de las palabras”, señaló. También aludió a los dos aspectos de la palabra “resonancia”, que “es el sustantivo-núcleo del título de la obra: por un lado reverberación y por el otro, profundidad”, remarcó, insistiendo en el poder transformador de la escritura literaria, que alcanza incluso a quien la lee.

Un delicado acompañamiento y cierre musical estuvo a cargo de la flauta traversa de Nora Bisso, quien interpretó con exquisita sensibilidad un tema de Astor Piazzolla y también “Las hojas muertas” y “Qué maravilloso mundo”. Finalmente, se compartió un vino de honor con el numeroso público presente, entre quienes se encontraban, por Cultura municipal, Damián Rodríguez Kees e Isabel Molina, y también miembros y autoridades de la Asociación Santafesina de Escritores.

Finalmente, se concretó la edición del libro de Gladys Frutos Faloni, distinguido con el Premio Edición de la Municipalidad de Santa Fe. El libro se presentó en el Centro Cultural Municipal.






Gladys Frutos Faloni en la presentación de su poemario, galardonado con el importante premio -edición de la Municipalidad santafesina- marca la incorporación de una autora con talento, que llega con pie firme al panorama de la lírica actual.

DIARIO EL LITORAL- SANTA FE
Edición del Miércoles 23 de junio de 2010



foto: FLAVIO RAINA





viernes, 11 de junio de 2010

Se presenta el Premio Municipal de Poesía de Santa Fe: el libro Resonancias del universo, de la poeta santafesina Gladys Frutos Faloni.El viernes 18



"Resonancias del universo "

poesías

El viernes 18 de junio a las 20:00 hs., en el Centro Cultural Municipal (Cortada Falucho 2450, Santa Fe), se presentará el libro Resonancias del universo, de la poeta santafesina Gladys Frutos Faloni. El libro, que obtuviera el Premio Municipal de Santa Fe en el género poesía, será presentado por los escritores Beatriz Bolsi y Carlos O. Antognazzi.

El libro fue premiado por un jurado integrado por los poetas Verónica Capellino García, Celia Fontán y César Bisso.

Gladys Frutos Faloni nació en Santa Fe. Participó del Taller Literario “Oliverio Girondo” de la Universidad Tecnológica Nacional entre 1997 y 2002. Ha realizado talleres de psicología y teatro en la Universidad Católica de Santa Fe. Desde 2003 participa del Taller de Escritura y Lectura que coordina el escritor Carlos O. Antognazzi.

Ha obtenido premios nacionales y provinciales en poesía. Participó como expositora en la feria del libro de la ciudad de Santa Fe en 2003. También en la galería de poemas ilustrados. Colabora con la revista “Tercer milenio en la cultura”, de la ciudad de Rosario.

Ha publicado poemas en las antologías Antología 3 (2004), Antología 4 (2007), Antología 5 (2009), Arena de nueve cantos (SADE Santa Fe, 2008). Es autora, junto a Ana María Paris, del libro Desde aquí nosotras (poesía, 2004). Individualmente ha publicado los poemarios Ensayo del vuelo (2005); Urgencia de sombras (2007) y Resonancias del universo (2009; Premio Municipal de Santa Fe 2008).

Tiene en prensa el libro de poesía Palabras dispersas, que saldrá durante 2010.

La entrada es libre y gratuita. Se agradecerá su difusión.



Carlos O. Antognazzi

coantognazzi@hotmail.com

Páginas personales:

http://www.castalia.es/Shop/Detail.asp?IdProducts=1324
http://www.mundoculturalhispano.com/spip/auteur.php3?id_auteur=142
http://axxon.com.ar/wiki/index.php?title=Antognazzi%2C_Carlos_O.
http://www.tyhturismo.com/data/destinos/argentina/literatura/escritores/Antognazzi/Antognazzi.html






miércoles, 24 de marzo de 2010

Marta Goddio, su palabra poetica.

Al fin de cuentas

Al fin de cuentas,

no es tan poderosa la adversidad como aparenta.

Se debilita pronto su estrategia

al vernos reunidos

otra vez en bandada, enjambre

tribu, clan, cardumen…

a pesar de ella y todas ellas,

felices de andar juntos

en paz con nuestras incertidumbres

indeterminados, inacabados

pero juntos.

En causa común, a pesar de ella y todas ellas

Desenmascarando a los traficantes de miedos

o de efímeros deseos

que consumen a mordiscones

nuestro discernimiento.



Al fin de cuentas,

no es tan poderosa la adversidad como simula.

Se espanta fácilmente con nuestras risas, nuestros cantos

a pesar de ella y todas ellas.

Se confunde al ver nuestras manos y sus sombras

labrando una y otra vez

con hilachitas de constancia

la red que nos ampara , nos fortalece y nos anima.



Queda atónita ante nuestra hospitalidad,

nuestro agradecimiento constante

por ofrecernos la oportunidad

de conquistar nuevas y mejores libertades:

cambiar de opinión, por ejemplo

y de ser necesario

mudar el pensamiento como ella sus disfraces



No es tan poderosa la adversidad después de todo

si no logra cautivarnos con la aparente seguridad

de preceptos y templos vacíos

No es tan poderosa, al fin de cuentas

si no es capaz de convencernos de nuestra incapacidad

de transformar y transformarnos,

de cerrar filas, codo a codo,

corazón a corazón

a pesar de ella y todas ellas.

Marta Goddio. 21/03/10




domingo, 21 de marzo de 2010

Presentacion del poemario TIEMPO DE ALMENDRAS de Zunilda Gaite el 7 de Abril en ciudad de Santa Fe


La ASOCIACIÓN SANTAFESINA DE ESCRITORES

invita a la presentación del poemario:

TIEMPO DE ALMENDRAS
de
ZUNILDA GAITE.

Lugar: CENTRO CULTURAL MUNICIPAL.
Pje. Falucho 2 450. (3 000) Santa Fe.


Fecha: 07 de abril.
Hora: 20.

Apertura: MYRIAM MORCILLO.

Presentan: LIANA FRIEDRICH Y BELKYS LARCHER.
Participa: OSCAR AGÚ.
Colaboran: LUDOVICO PIERONI GAITE
Y FUNDACIÓN BICA.

Actúa: MIGUEL FRUTOS (guitarra).

Cierre: DANILO DOYHARZÁBAL.

Expone las ilustraciones del libro:
ARNOLDO GAITE.

Santa Fe, abril de 2 010.




viernes, 26 de febrero de 2010

Nuevo libro de la poeta Luisina Crespi






La poeta santotomesina Luisina C. Crespi acaba de publicar su nuevo libro, Canciones nocturnas, formado por 53 poemas epigramáticos, de dos y tres versos tan sólo.

El libro fue editado por el sello Ediciones Tauro, y contó con el apoyo económico de un subsidio del Fondo de Asistencia a la Cultura (FAC), ordenanza Nº 2590/07, de la Municipalidad de Santo Tomé.

En la oportunidad la Comisión asesora estuvo integrada por Pascual Silvano Reynoso y Natalia Angulo (Área Letras); Mara Cardot y Graciela Kucharzuk (Área Plástica); Miguel Arredondo y Carlos Mansilla (Área Artes Escénicas); Graciela Bonaldi y Leonardo Aprile (Área Danzas); Rocío Escobar y Miguel Olivera (Área Música); Juan Godoy y Raquel Bedetti (Área Instituciones).

Anteriormente Crespi publicó los poemarios Derrotero en la ausencia (2004; finalista del premio provincial de poesía «José Pedroni» 2000) y De los dedos (2006). Este último libro fue finalista en España del premio «Onofre Rojano», organizado por la Universidad de Sevilla, y obtuvo el premio «José Rafael López Rosas» 2006 para poetas residentes en las provincias del litoral argentino: Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos. El jurado estuvo integrado por Patricia Severín, Hugo Echagüe y María hortensia Oliva.

Crespi es asistente a los talleres literarios que coordina el escritor Carlos O. Antognazzi, y ha sido incluida con poemas y cuentos en los libros colectivos Antología 2 (1999), Antología 3 (2004), Antología 4 (2007), Encuentro nacional de narrativa. Bialet Massé (2007) y Antología 5 (2009).

Canciones nocturnas lleva una pintura de tapa del plástico santafesino Miguel Ángel Rodríguez, y un texto de contratapa firmado por la poeta Norma Segades Maniás, quien dice que «Luisina Crespi ofrece una selección de trabajos donde la poesía concibe la arquitectura de una profunda transparencia. Su voz se eleva fresca, original, lúcida… Nos seduce con la magia de sensaciones que parecen atravesar la piel, estremecer los rincones más discretos del alma para establecer complicidad con la conciencia lectora. Porque el suyo es un decir de entrañable humanismo, impecable escritura y gran poder de síntesis. Con solamente la luz como bandera, crece su pensamiento en el dominio de una justeza inigualable, se consolida a través de su sólida experiencia en el manejo del lenguaje y denuda la austera minuciosidad de cada verso. Su libro es un aporte que conmueve, una valiosa propuesta de lectura, un libro para recomendar».

Mayor información:telefono 0342- 474 10 75.









Carlos O. Antognazzi

coantognazzi@hotmail.com
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http://www.mundoculturalhispano.com/spip/auteur.php3?id_auteur=142
http://axxon.com.ar/wiki/index.php?title=Antognazzi%2C_Carlos_O.
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miércoles, 24 de febrero de 2010

Verónica Capellino: Muy allá buceando aguas profundas

Muy allá buceando aguas profundas
de unos ojos inmensos buenos tristes
encontré peces ciegos verdinegras piedrecitas
caracoles corales
restos de naufragios

(una luz se filtraba despaciosa
una luz sin sonido y despaciosa
iluminaba lo inmediato y era todo
lo inmediato tan triste y tan bello
que no pude no quise no era momento
de andarme por lugares
más oscuros)

la casa nos cercaba
con su vacío lleno
de una mariposa azul


afuera caballos la negra
y un rosal que mejor no se acostumbre
a que lo rieguen con horario.

Traje conmigo una pluma pequeñísima:
se le cayó mientras me amaba
indagando sin reticencias
y literalmente navegando
mis aguas hondas y mi honda
sangre lunar

mirándola recuerdo haber entrado
por sus ojos
como él entró a mí
desde mi cuerpo

lo demás es tiempo mundo gentes
aquello con lo que apenas
podemos como podemos.



Veronica Capellino

veroaleph@hotmail.com

Enviado por mi amigo, el poeta y escritor Horacio C. Rossi
el 2 de diciembre de 2007