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martes, 16 de julio de 2013

En ciudad de Buenos Aires: Murió el destacado intelectual Ernesto Schoo.Tenía 87 años y una ilustre carrera como crítico de cine, teatro y artes plásticas; era columnista de LA NACION desde 1997.

 
 















El destacado intelectual argentino Ernesto Schoo falleció esta mañana a los 87 años. Se encontraba internado en el Cemic y había sufrido un ACV en las últimas semanas. Fue un ilustre crítico de cine y teatro y trabajaba como columnista de Espectáculos en LA NACION desde 1997.
Desde el entorno familiar informaron que sus restos serán velados hoy en su casa de Palermo. Schoo había sido internado a raíz de una quebradura de cadera y, desde entonces, su salud había desmejorado.
Schoo, quien también era miembro emérito de la Academia Nacional de Periodismo, nació en Buenos Aires el 12 de octubre 1925.

TRAYECTORIA

Se inició en 1950 en La Gaceta de Tucumán, Vea y lea y la Revista Sur. Igualmente, ejerció el periodismo en diarios y revistas como Primera Plana, La Opinión, Convicción, Tiempo Argentino, Noticias, etc. Como jefe de la sección de arte en Primera Plana realizó la primera entrevista que se publicó en un medio argentino a Gabriel García Márquez.
Fue guionista de la película De la misteriosa Buenos Aires basada en el libro homónimo de Manuel Mujica Láinez de Oscar Barney Finn en 1981. También de Manuel Mujica Láinez adaptó para televisión los relatos El dominó amarillo y El coleccionista.
Fue columnista de arte y espectáculos en los programas de televisión Desayuno, América en vivo, entre otros, y conductor, durante cuatro años, de Las Musas, un ciclo de cable junto a su colega Jorge Luis Montiel, donde se dieron cita los más renombrados exponentes de la cultura nacional e internacional como Horacio Coppola, Amelia Bence, Alejandra Boero, Guillermo Roux, Leonie Rysanek, José van Dam, María Rosa Gallo, Hildegard Behrens, Inda Ledesma, etc. Todas esas entrevistas forman parte del acervo documental que puede consultarse en el Centro de Documentación de Teatro y Danza del Teatro San Martín, donde se encuentran en proceso de digitalización para su consulta.
Ha traducido obras de Henry James, Franz Kafka y del recientemente fallecido autor argentino Héctor Bianciotti.
Como escritor publicó una colección de cuentos, Coche negro, caballos blancos en 1989 que ganó el Primer Premio en el género cuentos de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, además de varias novelas: Función de Gala (1976), El baile de los guerreros (1979), El placer desbocado (1988, Premio del Club de los XIII a la mejor novela del año), Ciudad sin noche (1991) y Pasiones recobradas (1997). Además publicó Cuadernos de la sombra, sus memorias de infancia en 2001.
Su novela El baile de los guerreros fue editada en Francia (ALEÏ, Dijon, 1987) como Le Bal des Guerriers, traducida por Catherine Boivin.
Entre 1996-98 fue vocal del Fondo Nacional de las Artes y director general del Teatro General San Martín de Buenos Aires donde se estrenaron, por primera vez en un ámbito oficial, obras de Daulte y Tantanian; regresaron a dirigir en el país Jorge Lavelli, Alfredo Arias y Daniel Suárez Marzal, debutaron los directores Alberto Félix Alberto y Alejandro Ullúa y la joven actriz Mía Maestro (actualmente radicada en Hollywood) así como se realizó la primera edición de Ciclo de Conciertos de Música Contemporánea que sigue vigente hasta el presente.
Fue académico de la Academia Nacional de Periodismo Argentino y miembro honorario de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.
En los últimos años fue colaborador y crítico teatral del diario LA NACION, donde sus habituales columnas de los días sábados reflejaban semanalmente la actividad de Buenos Aires y del mundo.

PREMIOS Y DISTINCIONES


  • Ganó la beca Guggenheim.
  • Premio Cóndor de Plata a la trayectoria
  • Premio Konex 1987 en la categoría Comunicación y Periodismo
  • Premio Konex de Platino en la categoría "Memorias y Testimonios" (2004)
  • Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, condecoración entregada por el gobierno francés
  • Oficial de la Orden al Mérito de la República de Italia
  • Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura CABA (2012)
.fuente: DIARIO LA NACION.COM, 15 de Julio 2013


MURIO ERNESTO SHOO

Lamentable. Fue un estupendo compañero de
]redacción en Panorama y en La Opinión.
Hombre sensible, sincero, humilde, un crítico
de arte excepcional. Representante de una
generación, de un estilo de periodista sobrio y
talentoso que ya parece no existir más.

Tenía 87 años. Su declive comenzó con una
fractura de cadera y luego fue golpeado por un
 ACV. Lo respeté, con un gran y especial afecto.

Tenía otra virtud : fineza, don de la oportunidad.
Se parecía en esos atributos a los intelectuales
centroeuropeos

Daniel Muchnik en facebook-
OTROS COMENTARIOS EN EL DIARIO
LA NACION

marlaw85
Una lamentable y sensible pérdida, que muchos de nosotros habremos de sentir aún mas con el transcurso del tiempo, ha sido el fallecimiento de Ernesto Schoo. Una persona poseedora de un extenso bagage intelectual, y de un rico anecdotario hecho que sin duda alguna aumenta esa sensación de pèrdida, y el saber que ya no contaremos con la sapiencia de este periodista para que nos deleite con la lectura de sus notas. Como suele acontecer en estos casos será una ardua taréa encontrar una figura de su valia que pueda llegar a reemplazarlo en la consideración del público lector.Acompaño en el dolor por esta pèrdida a todos su familiares y a todos sus íntimos amigos. QPD
 
Amigos de estos foros..nos deja un verdadero intelectual..un señor, en la más lata acepción del término..! He tenido el placer de seguir. sábado a sábado, durante años..sus excelentes notas sobre arte..su críticas literarias, teatrales..en fin, el amplísimo espectro que se vasta cultura le permitía abarcar..! Digo..a corazón abierto, que el mundo de la cultura pierde a uno de sus más conspícuos representantas..! Gran señor..eso se traslucía en lo atildado de sus escritos..de cuidada estructura y gentil decir! Estimado "amigo" Schoo (séame permitido el trato..ya que eso era..un amigo en el gusto por lo excelente!..) en mi "idioma" religioso, yo te rezo un muy sentido Padrenuestro..y me persigno..en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo..¡Amén!


adrios
Extrañamente, nadie ha recordado que a principios de los años sesenta, Ernesto y Tomás Eloy Martínez eran los responsables de la página de cine de La Nación. Desinteligencias con la dirección comercial de este diario, que deseaba complacer a sus anunciantes en el muy rendidor rubro "cine", provocaron su alejamiento, algo muy sentido por los lectores de La Nación. Pese a ello, fue un gesto de mutua grandeza el que, muchos después, y siendo ambos periodistas figuras muy destacadas del ámbito cultural, volvieran a estas páginas. Tomás se fue hace un par de años, y ahora ha sido el momento de Ernesto. Quienes de su generación vamos quedando, los despedimos, muy sencillamente, con un "Hasta pronto..!

JuanManuelTG
Una pena enorme que alguien tan talentoso y tan sabio se haya ido, pero vivió una larga vida. Sería muy bueno que editaran las notas que escribió sobre teatro los días sábados. Polémicas, pero muy interesantes.

deshollinador
A Ernesto Schoo no se lo puede comparar con Feinmann o Forster. El primero era un caballero culto, refinado, inteligente y perspicaz. En un reportaje hecho en este diario, definió con suma precisión al populismo, tildándolo como "tumor maligno de la democracia." Los otros dos, son meros charlatanes de café al servicio de un relato fascista, con aspecto desprolijo que indica una enemistad manifiesta hacia el jabón y el peine.

ShakespeareArg
La Fundación Shakespeare Argentina (FSA) lamenta profundamente la muerte de este gran señor de la cultura argentina. Sus maravillosas anécdotas, comentarios y críticas sobre Shakespeare han sido y serán fuente de inspiración para los amantes de la cultura y del poeta inglés.

aethelred
No le hacia falta esconderse, cuando de dar buena formación se trataba. Muchas veces me vi desconcertado al leer sus columnas: parecían largas citas de otras enciclopedias o libros que él traía a cuento. Ahí me percaté de su grandeza, ¿Para qué plagiar lo que otro dijo mejor? No lo necesitaba, porque él sabía dónde se encontraban esas perlas de la cultura. Y nos las hacía llegar. Adiós maestro, ¿Quién, ahora, será capaz de esa generosidad? QEPD


LisMorena
Todos somos parte de un ciclo natural que alguna vez se tiene que cerrar. Cuando muere una figura tan relevante de la cultura, parece que nos resistimos a asumir que el fin del ciclo es también para los seres talentosos. La ilustre trayectoria de Schoo, no ha sido ni será estéril. Nos seguiremos nutriendo de todo lo que aprendimos de él.


 
 
 

domingo, 1 de mayo de 2011

Con Ernesto Sabato se va un tipo de intelectual, típico del siglo XX, un intelectual comprometido con la ciencia, la política y la cuestión pública


La literatura argentina despide a uno de sus íconos populares. El velatorio a Ernesto Sabato comenzó pasadas las 17 horas en el Club Atlético Defensores de Santos Lugares, que abrió las puertas de su salón de actos para que quienes esperaban en la vereda pudieran ingresar al velatorio del notable escritor, quien murió esta mañana a los 99 años. Desde ese momento, el ingreso de lectores, vecinos y admiradores es constante, y ya se han acercado hasta el lugar varias figuras de la política y el periodismo.



La primera en llegar fue la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú, que aseguró que “conocer a Ernesto y Matilde – su compañera durante décadas – fue un gran honor y una satisfacción” y que “cuando se muere una persona tan buena e inteligente, el país sufre”. Graciela Fernández Meijide, que compartió con el autor de El túnel el trabajo en la Conadep, destacó sus principios, su ética, y su valentía “para aceptar formar parte y dirigir una comisión investigadora cuando nadie podía asegurar que los militares habían abandonado su ambición de ocupar el poder”.



Enseguida llegaron el diputado nacional Francisco De Narváez, que definió al escritor como “un gran argentino, no sólo un gran escritor sino un gran luchador por la libertad y los derechos humanos”, y Daniel Filmus, senador nacional y precandidato a Jefe de Gobierno porteño, que lo recordó como un humanista y como un “defensor de la paz”, más allá de la profundidad de su obra literaria, señaló el funcionario, que también destaco su rol en la Conadep.


José Miguel Onaindia, abogado y ex director del Centro Cultural Rojas, comentó que “con Ernesto Sabato se va un tipo de intelectual, típico del siglo XX, un intelectual comprometido con la ciencia, la política y la cuestión pública; él fue el último de todos ellos”. Juan Carr, presidente de Red Solidaria, coincidió con Filmus al definir a Sabato como “un hombre de la cultura por la paz, que marcó a toda una generación y que arriesgó su vida; merece un gran aplauso y que su herencia se desparrame”.



El salón del Club Defensores, donde Sabato pidió expresamente ser velado, mezcla los saludos a su hijo Mario, el silencio respetuoso, el olor de las flores – entre ellas, la corona que envío la presidenta Cristina Fernández de Kirchner -, y el llanto de muchos; que apenas salen cruzan la calle y leen atentos los mensajes que se multiplican en la puerta de su casa: “Gracias, maestro”, le dicen.


La presidenta, Cristina Kirchner, la secretaría de Cultura y la embajada de España ya enviaron coronas para expresar sus condolencias. También los vecinos acercaron flores y pegaron carteles expresando su dolor por la partida del escritor.


El adiós a un intelectual emblemático


El fallecimiento de Sabato fue confirmado por su colaboradora, Elvira González Fraga. "Hace quince días tuvo una bronquitis", contó en diálogo con Radio Mitre. "Estaba sufriendo hace tiempo, pero todavía pasaba algunos momentos buenos, principalmente cuando escuchaba música", le contó al canal de cable Todo Noticias.


Testigo y paradigma de su tiempo, la figura de Sabato adquirió una dimensión diferente luego de la dictadura militar con su labor al frente de la Conadep (Comisión Nacional de Desaparición de Personas).


Lejos de asumir un rol incontrastable, el autor de la trilogía de novelas "El Túnel" (1948), "Sobre héroes y tumbas" (1961) y "Abbadón el exterminador" (1974) fue un escritor y un ser humano polémico, cruzado por sus propias contradicciones, presentes en algunos de sus personajes literarios.


"Nunca me he considerado un escritor profesional, de los que publican una novela al año. Por el contrario, a menudo, en la tarde quemaba lo que había escrito a la mañana", declaró una y otra vez para referirse a esa obra que marcó las generaciones del 60 y 70 y se desdibujó cuando sus ojos comenzaron a fallar, para ser reemplazada por la pintura.


Sus escritos finales, que incluyen memorias y crónicas de la vejez, constituyen su postrera despedida con la escritura, más allá de algún destello vital como la conmovedora confesión de amor a su colaboradora Elvira Fernández Fraga, hoy al frente de la fundación que lleva su nombre.


Su figura recobró fuerza como portavoz de valores añorados por una sociedad atravesada primero por la dictadura militar y luego por el neoliberalismo de los 90. Su mensaje se concentró en los jóvenes: "Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía -dijo- serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido".


Sabato había nacido el 24 de junio de 1911 en la ciudad bonaerense de Rojas. Iba a ser homenajeado mañana en la Feria del Libro por el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, ya que este año iba a cumplir 100 años.


Durante su larga trayectoria, por solicitud del entonces presidente Raúl Alfonsín presidió entre 1983 y 1984 la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), cuya investigación, plasmada en el libro Nunca Más, abrió las puertas para el juicio a las juntas militares.


Sabato en 1984 recibió el premio Miguel de Cervantes, máximo galardón literario concedido a los escritores de habla hispana, por lo cual fue el segundo escritor argentino en recibir este premio, luego de Jorge Luis Borges en 1979.


En 1975, Sabato obtuvo el premio de Consagración Nacional de la Argentina y un año más tarde se le concedió el premio a la Mejor Novela Extranjera en Francia, por Abaddón el exterminador.


Luego, en 1977 Italia le otorgó el premio Medici y al año siguiente le otorgaron la Gran Cruz al mérito civil en España, y en 1979 fue distinguido en Francia como Comandante de la Legión de Honor.