lunes, 1 de marzo de 2010

La disidencia cubana pide que se suspendan las huelgas de hambre



La esposa de Fariñas asegura que el opositor está débil y no puede tenerse en pie

MAURICIO VICENT - La Habana - 28/02/2010

La mayoría de la disidencia cubana ha expresado en las últimas horas su oposición a que continúen las huelgas de hambre en las prisiones. Activistas de derechos humanos y familiares de los presos tratan de convencer a los huelguistas de que depongan su actitud, con el argumento de que el Gobierno será "insensible" a este tipo de acciones pacíficas de presión, y que lo más importante es preservar la salud. Al menos cinco opositores se han sumado a la protesta, de los cuales cuatro son del Grupo de los 75 y están considerados por Amnistía Internacional como prisioneros de conciencia.

La situación en las cárceles es confusa, no está claro el número total de opositores en huelga de hambre . Según la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CDHRN), de Elizardo Sánchez, en la cárcel Kilo Cinco y Medio de Pinar del Río están en huelga Diosdado González Marrero, de 47 años, Nelson Molinet, de 45, y Eduardo Díaz Fleitas, de 59, los dos primeros condenados a 20 años de cárcel y el tercero a 21. En la prisión Kilo Ocho de la misma provincia Fidel Suárez Cruz, de 39 años y condenado a 20, se sumó a la protesta. Todos son miembros del Grupo de los 75.

Opositores como Marta Beatriz Roque elevan la cifra de huelguistas a seis. Según sus datos, Prospero Gainza, del Grupo de los 75, y Antonio Díaz, de 47 años y miembro del Movimiento Cristiano de Liberación, están también sin comer en las cárceles donde cumplen sentencia, en Holguín y Ciego de Ávila. En todos los casos los ayunos comenzaron en solidaridad con Orlando Zapata -fallecido el 23 de febrero después de 85 días en huelga de hambre- y para demandar la liberación de todos los presos políticos (unos 200, según la CDHRN).

Además de los prisioneros políticos, está el caso del psicólogo y periodista disidente Guillermo Fariñas, que a corto plazo es el que más preocupación provoca en medios diplomáticos y disidentes. Fariñas ha realizado más de 20 huelgas de hambre que le han dejado secuelas de consideración. El último ayuno, hace tres años, en demanda de acceso libre a Internet, duró varios meses y estuvo a punto de costarle la vida.

El activista, de 48 años, ha declarado ahora su voluntad de "inmolarse". No está ingiriendo alimentos sólidos ni tampoco agua desde que fue detenido el 24 de febrero para que no pudiera asistir al funeral de Zapata en la localidad de Banes.

Tras ser liberado, Fariñas explicó que ve la muerte de Zapata como el primer eslabón de una cadena que conducirá a la "transición" y a la "libertad" de Cuba. Su demanda concreta es que se libere de inmediato a una veintena de presos políticos que padecen problemas de salud. "O los excarcelan o me muero", ha dicho. Sánchez aseguró que ha hablado personalmente con Fariñas en varias ocasiones para conminarle a que abandone su actitud. "Pero no quiere atender a razones", afirma. Ayer su esposa informó desde Santa Clara que se encuentra muy débil y que ya no puede levantarse de la cama.

Pese a haber bastante consenso en la oposición de que las huelgas de hambre no son el camino para protestar contra el Gobierno, algunos las apoyan. "Por eso no se ha hecho hasta ahora un documento conjunto para pedir que abandonen su protesta", dijo Marta Beatriz Roque, antes de manifestar su "desacuerdo total" con que los presos se "sigan sacrificando". "Los que estamos afuera somos los que tenemos que llevar adelante la lucha", opinó la disidente de línea dura.

El movimiento de las Damas de Blanco y la oposición moderada también demandan a los presos que actúen con mesura. El Gobierno de momento no habla y en la calle, mientras tanto, la mayoría de los cubanos siguen ajenos a lo que está sucediendo en las cárceles y al escándalo fuera de su país.



Fuente: diario EL PAIS. 1 de MARZO 2010-
FOTO: Guillermo Fariña- (EFE)

domingo, 28 de febrero de 2010

"A cuantos hay que matar" :la presentación del libro en Rosario tendrá lugar este viernes, a las 19.30, en el Centro Cultural Ross


"A CUANTOS HAY QUE MATAR",
TERCERA NOVELA DE REYNALDO SIETECASE

Sietecase cruza realidad y ficción sabiendo bien que la realidad es la que escribe y el autor realista es quien toma nota. El argumento parece extraído de la dramaturgia de Shakespeare. Pero al autor le faltó garra y le sobró decencia.
por BEATRIZ VIGNOLI


¿A cuántos hay que matar? Entre los periodistas jóvenes de los años 90, responder al pedido de una nota con esta frase era un chiste predilecto. La imagen resultante, mezcla de cinismo y obsecuencia, resultaba graciosa por lo distante que estaba entonces de la realidad de un trabajador de la prensa. El periodista, poeta y novelista Reynaldo Sietecase (Rosario, 1961) eligió esta frase como título y como comienzo de su tercera novela. Publicada por Alfaguara en febrero de este año, A cuántos hay que matar narra en sus 214 páginas la historia de un periodista que se corrompe en nombre del más repulsivo de los idearios: el de la pena capital por mano propia (o ajena, pero bien pagada, como en este caso). La ominosa omisión de los signos de interrogación transforma la burlona pregunta en una sombría afirmación, que parecería insinuar como respuesta: "A todos".

La presentación del libro en Rosario tendrá lugar este viernes, a las 19.30, en el Centro Cultural Ross (Córdoba 1345, planta alta). Además del autor, participarán dos antiguos compañeros de Sietecase en Rosario/12: Roberto Caferra y Gerardo Rozín. Y hay que ir, porque el espacio de Ross siempre abre el micrófono para el final de la charla y el libro despierta muchas preguntas. Una: ¿Por qué uno de los asesinos le regala a un tal Patricio, junto con un literal "bombón asesino", Viaje al fin de la noche, la novela de Ferdinand Cèline que inspiró Una puta mierda, la novela sobre Malvinas del también rosarino Patricio Pron? Dos: ¿Por qué si los otros asesinos escuchan de modo bastante verosímil a Los Palmeras, no aprovechó el poeta atrapado en el cuerpo del periodista y novelista esta ironía, que venía servida?

A cuántos hay que matar es una soberbia máquina trágica que lo tenía todo para ser una gran tragicomedia de crímenes fallidos y agachadas exitosas al mejor estilo del cine de los hermanos Coen. Pero quiso ser El Padrino 4 y se quedó a mitad de la cancha, tensando la cuerda entre Coppola, Francis Ford y Coppola, Guillermo. Fuera de broma, el cantautor español Joaquín Sabina hace un discreto pero simpático cameo en la página 63, y san Expedito no cesa de reaparecer desde la 133 en adelante. El libro es sin embargo un best seller decente, escrito sin excesos, bien investigado, bien llevado, muy respetuoso del lector de clase media argentina que aún puede comprar libros y que es su destinatario.

La idea es buena. El argumento parece extraído de la dramaturgia de Shakespeare y no de los diarios. Pero a la hora de agarrar el teclado, a Sietecase le faltó garra y le sobró decencia. Una decencia mal entendida como sentido común pequeñoburgués, que es lo mismo que decir ideología fascista (si hemos de creerles aún a Nicos Poulantzas o a Gramsci) y aquí va la tercera pregunta de la noche: el libro, cual alfajor de maicena envenenado, ¿encierra acaso entre sus páginas, entre las 196 a 261 más exactamente, una apología de la pena de muerte, lo que equivale a decir: una apología del homicidio?

Narrada en tercera persona salvo cuando habla el periodista, la novela da a entender que éste es un alter ego del autor. Otra interpretación más interesante, indicaría más bien que se trata del ego del autor. Periodista in celula, junto al reo, da Capote. No menos. En A sangre fría el reo aguardaba su ejecución por obra del Estado; aquí, espera una venganza de poderes oscuros y la recibirá de quien menos se imagina. O no: el final es compasivamente abierto, aunque lo desmienta un gesto medio inverosímil pero muy cinematográfico al final. Pero nada hay aquí de la desgarradora ambivalencia amor/odio con ribetes homoeróticos que destruyó al bueno de Truman cuando allá por 1961 firmó aquel famoso pacto con el diablo: el periodista argentino y ficcional de A cuántos hay que matar lo firma contento. Su ambición lo justifica todo. Las vacilaciones y remordimientos de su entrevistado, un remisero devenido en datero de unos sicarios improvisados, lo vuelven al reo un santo en comparación.

El alter ego de Sietecase, en esta saga que configura la presente obra junto a su predecesora Un crimen argentino (Alfaguara, 1002), es el abogado penalista Mariano Méndez. Plagiado a la realidad, Méndez existe. Disolvió a su víctima fatal en ácido sulfúrico allá por 1981, en lo que es el tema de Un crimen argentino y otro "plagio", a su vez, del concepto central en los métodos de la dictadura militar de la época: hacer desaparecer los cadáveres. Reciclado convenientemente en otros tiempos crueles más cercanos, Méndez ahora es "un profesional" que va y viene con elegancia a través de la frontera entre el bien y el mal, suponiendo que algo semejante exista en el corrupto universo donde se mueven los marginales y los políticos de estas dos novelas.

El acierto más brillante de Sietecase en estos libros es haber captado con fina y alerta sensibilidad por dónde navega el imaginario de las masas irritadas, anclando la trama en los puntos neurálgicos de este mapa del odio. Una sensibilidad similar, pero en clave mucho más visceral, tuvo el empresario argentino Juan Carlos Blumberg cuando mataron a su hijo. Los lamentables hechos de conocimiento público que configuran el llamado "caso Blumberg" son el cadáver en el que A cuántos hay que matar, ya desde su provocador título, clava su pico carroñero y extrae algunas tripas de interés general.

Por supuesto que los nombres están cambiados: el no ingeniero responde al de Federico Bauer. Su hijo se denomina Alejandro. Hay una mujer en la banda que lo secuestra quien, a su manera, pone lo suyo para endulzar la trama. Hay además una prostituta bella que parece escapada de algún dibujo del Negro Gómez. Le dicen "La Rusa", acertando correctamente en el ratoneo masculino local evocado por la Zwi Migdal. Hay un sicario profesional que viene del Mossad y antes estuvo en la pesada socialista. La fórmula ensayada por Sietecase en este libro no cesa de evocar a la jugada de Ricardo Piglia en la infame Plata quemada. Los diálogos son de cine, y también lo son los personajes. "Señor Bauer, jugar a Dios es un gusto que le saldrá caro", dice Méndez en el capítulo 1 con un glamour que invita al gran angular y al filtro dorado. Probablemente estas negociaciones no sean así en la realidad, pero ¿qué importa? Lo son en el sueño de las masas, a las que parece ser más rentable seducir que despertar.


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-22522-2010-02-28.html


Anoche en Guadalupe Oeste, Santa Fe, una banda armada asaltó un colectivo lleno de pasajeros

Pasaron la gorra y se llevaron todo, hasta los anteojos del chofer. Había chicos en la unidad. Todo ocurrió entre gritos y llantos.


por José Luis Pagés

Cinco desconocidos armados treparon a un ómnibus repleto de pasajeros, encañonaron al chofer y, bajo amenazas de muerte, intentaron que desviara el recorrido para ocultar su acción delictiva en las oscuras calles de El Chaquito.

Como no lograron ese objetivo, la unidad siguió unos trescientos metros por 12 de Infantería y, en medio de la desesperación y la angustia de los pasajeros, los malvivientes “pasaron la gorra”.

Todos y cada uno de los ocupantes del colectivo fueron obligados a despojarse de sus bienes para ponerlos en manos de los “chorros”. Así desaparecieron relojes, anillos, pulseras y teléfonos celulares. Con lo que las carteras de las damas y los bolsillos de los caballeros, quedaron vacíos.

El audaz golpe contra el interno de la Línea 10 tuvo lugar anoche alrededor de las 21 en las calles del barrio Guadalupe Oeste, más precisamente en la intersección 12 de Infantería y Sarmiento, cuando la mayoría de la gente regresaba de sus lugares de trabajo. Pero como entre los pasajeros no faltaban las madres con hijos pequeños, se vivieron momentos de tensión extrema.

Ella lo vivió

Una de las personas que anoche ocupaban uno de los asientos del transporte refirió esos momentos calificándolos de “terribles”. “Eran las nueve de la noche y todos los asientos estaban ocupados, también viajaban de pie tres o cuatro personas, el ómnibus iba lleno”.

“En un momento observé distraídamente que o dos o tres chicas hacían señas en la esquina y que el ómnibus aminoraba la marcha. Cuando se detuvo me extrañó que esas mismas chicas salieran corriendo por una calle oscura y que en lugar de ellas subieran cinco chicos, entre gritos y empujones”.

“Pensé, siempre igual con estos pibes, creyendo que los chicos bromeaban entre ellos, pero de pronto me sorprendí como todos. Me espantó ver que uno de los pibes apuntara a la cabeza del chofer con un revólver”.

“Eran cuatro o cinco adolescentes que apenas se preocupaban por esconder la cara bajo la visera de la gorra y la capucha del “cangurito”. Todos llevaban una mano en la cintura, como si tuviera un arma -eso nunca se sabe-, y a los empujones y a los gritos, entre el llanto de las criaturas, fueron pasando por los asientos para apoderarse de todos las cosas de valor que fueron encontrando”.

A la villa, no

“Mientras tanto, recordó nuestra entrevistada, el colectivo seguía su marcha lentamente, mientras el del revólver apremiaba al chofer. Siempre con amenazas, le exigía: “metete, metete”, en las calles de El Chaquito.

“No sé que hubiera pasado entonces en esas calles oscuras, no lo quiero imaginar. Posiblemente el chofer tuvo el mismo presentimiento que yo -no quería entrar en la villa-, y unos trescientos más adelante clavó los frenos. En ese momento la sensación de estar en peligro y totalmente a merced de los delincuentes que parecían mentalmente desquiciados, se apoderó de todos. Tres o cuatro criaturas que iban con sus madres no paraban de llorar”.

“En esos momentos de confusión intenté salvar lo que podía. Lo que más me preocupaba eran los papeles, mis documentos, el celular, no tenía dinero. Los saqué de la cartera y me senté sobre ellos. Entonces me robaron la cartera y se llevaron un chasco. Yo logré salvar algo, pero la mayoría se quedó sin nada”.

Le quedan lindos

Nuestra entrevistada dijo esta mañana que aún no había logrado reponerse de los momentos de tensión que soportó y que se sobresalta con sólo pensar qué habría ocurrido de prolongarse la situación o de haber cambiado la escena como pretendía la banda.

Por fin, cuando llenaron la bolsa, los precoces pistoleros que parecían actuar bajo los efectos de algún euforizante se descolgaron de la unidad, pero antes que eso ocurriera, con singular cinismo, el más decidido de ellos arrebató los anteojos al chofer y se los colocó, para enseguida preguntar a los pasajeros “¿Me quedan lindos?”.

“Después pedimos ayuda en una despensa donde sus dueños dijeron que, como la mayoría de los vecinos de Gualupe Oeste y de el mismo Chaquito, están hartos de los robos. Ahí estuvimos unos minutos y en seguida llegaron los patrulleros de la Seccional 8a. y las camionetas de la Tropas de Operaciones Especiales”.

Volvimos a ver a los agentes que entraron a las calles de El Chaquito una hora después, cuando declarábamos en la seccional de Guadalupe. Traían con ellos algunas ropas de vestir, carteras y algún celular. También ingresaron con dos detenidos, pero uno de ellos -al que pude ver de reojo- no lo reconocí. Era más grande, nada que ver con los pibes que treparon al colectivo”.

“Los pocos minutos que permanecí en Guadalupe Oeste pude ver que todos sabían de quién hablaban cuando hablaban de los chorros. Todos coincidían en la descripción de uno de ellos, el que se llevó los anteojos, en la gorrita blanca, el arito y otros detalles que lo diferenciaban del resto. Vale decir que es del barrio y todos lo conocen y saben de sus andanzas”, concluyó.


fuente: DIARIO 'EL LITORAL', Santa Fe-Argentina
domingo 28 febrero 2010

Así se sintió el terremoto chileno en Argentina

El terremoto que tuvo epicentro en Chile esta madrugada se sintió fuertemente en San Juan y tuvo también repercusiones en localidades de Mendoza y en la ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche y en Córdoba.

Según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) el sismo se percibió con una intensidad de IV grados en la escala de Mercalli en San Juan y Mendoza, mientras que en Bariloche fue de V a VI grados. El INPRES informó esta mañana que el epicentro tuvo lugar a 99 kilómetros al nor-noroeste de la ciudad chilena de Concepción, en la región de Bio Bio, y a unos 330 kilómetros de Chosmalal, Neuquén, con una magnitud de 8,3 grados en la escala de Richter, a una profundidad de 40 kilómetros.

Córdoba

Un santafesino que disfrutaba de sus vacaciones en La Cumbre, al norte de la capital de Córdoba, se comunicó con El Litoral.com para relatar su experiencia. "Eran las 7.15, estaba en la cabaña, cuando sentí primero algo como un trueno o una explosión, como si hubiesen dinamitado detrás de la montaña, y al instante remató con un leve movimiento del suelo", dijo José Vittori.

Pobladores de la ciudad de Córdoba y de diferentes localidades serranas percibieron los coletazos del sismo que tuvo epicentro en Chile y si bien aquí no hubo heridos habitantes de edificios de altura dejaron sus viviendas algunos minutos hasta que pasó el movimiento. La mayoría de los cordobeses llamó a radios y se comunicaron con medios de comunicación para alertar sobre el temblor pasadas las 3 de la mañana y cerca de las 7.20 donde también se registró una réplica.

Algunos vecinos de edificios altos se autoevacuaron ante el temor que causó el movimiento telúrico. Fuentes policiales dijeron que en principio no se registraron daños, ni heridos en Córdoba.

San Juan

En la ciudad de San Juan se vivió un momento de gran confusión en el Predio Ferial donde se desarrollaba la Fiesta Nacional del Sol, donde cerca de 40 mil personas presenciaban el espectáculo de Los Nocheros, Soledad y el Chaqueño Palavecino. Hubo algunos momentos de temor y personas que tuvieron que ser atendidas por las ambulancias ubicadas cerca del escenario por desmayos y ataques de nervios. Sin embargo la gran mayoria del público permaneció en el lugar sin que hubiera heridos. En el escenario mayor, los artistas de La Fiesta, interrumpieron su actuación después de que la gente comenzara a ponerse de pie y avisaran a los gritos que temblaba el suelo.

Rápidamente, por cuestiones de seguridad, los cantantes fueron bajados del escenario pero el show no fue suspendido, dado que diez minutos después del temblor las folkloristas volvieron a escena y cantaron más de 30 minutos, con bises y todo. El gobernador José Luis Gioja se encontraba en el predio, donde también estuvieron como invitados los embajadores de Israel y de Panamá.

FUENTE: diario EL LITORAL- SANTA FE, Argentina

domingo 28 de febrero 2010

Festividades Hebreas: La Historia de Purim

(Relato simplificado que puede ser leído a los niños)

Había una vez, en una ciudad de Persia llamada Shushán, un Rey llamado Ajashverosh. Ajashversoh estaba casado con Vashti. Un día, mandó Ajashverosh llamar a Vashti para que participe de un festín pero Vashti se negó a venir. El Rey se enojó con la mujer y por consejo de unos borrachos de la fiesta la hizo ejecutar. Buscó entonces casarse nuevamente. Ajashverosh ordenó traer a las mujeres más bonitas del imperio para que él pudiese elegir a su futura Reina.
Mordejai -quien gozaba de cercanía con el Rey- tenia una sobrina muy linda que se llamaba Ester. Mordejai insistió para que Ester se presente en el concurso de belleza que había organizado el Rey Ajashverosh. Ester fue elegida Reina y Mordejai se quedó cerca del palacio de Ajashverosh para observar que nada malo le ocurra a su sobrina.
Una noche, mientras estaba Mordejai cerca de la puerta del palacio, escuchó a dos sirvientes del rey planificar un complot en contra de Ajashverosh. Hamán el primer ministro estaba entre ellos. Inmediatamente se lo comunicó a su sobrina Ester, quien mandó a decir al rey por medio de uno de los sirvientes lo que estaba por suceder. Ajashverosh ordenó una investigación profunda y descubrió que era verdad.
Hamán odiaba a Mordejai por su astucia y porque había revelado el complot. Un día convenció Hamán a Ajashverosh de exterminar a todo el pueblo judío en todo el Imperio que abarcaba lo que hoy serían 127 paises.
Hamán echó suertes y decidió que la fecha en que se produciría la destrucción del pueblo judío seria el 13 de Adar. Hamán envió cartas a todas las provincias y ciudades del Imperio para que cumplan sus designios.
Mordejai se enteró de los propósitos de Hamán y pidió a la Reina Ester que convenza al Rey Ajashverosh que no siga con este plan. La reina Ester ayunó y luego fue a visitar al rey Ajashverosh para invitarlo a él y a Hamán a un banquete. En el banquete reveló la reina Ester los propósitos de Hamán y su verdadera identidad. Ajashverosh se enojó mucho y mandó colgar a Hamán. El decreto que Hamán había enviado a todas las provincias del Imperio fue revocado. El día 13 de Adar, en lugar de acontecer un desastre para el pueblo judío, fue un día en que los judíos vencieron a sus enemigos bajo la conducción de Mordejai y de Ester y el cual fueron ejecutados los enemigos de Israel, entre ellos, los hijos de Hamán, que eran parte del plan de su padre.
Desde entonces y hasta hoy, se festeja en todo el mundo judío la fiesta de Purim, gracias a la astucia de Mordejai y a la belleza e inteligencia de Ester.

Todos los cuentos de Purim que se han escrito, tienen una misma estructura lógica: un poder que quiere exterminar judíos y algún héroe que con su astucia salva al pueblo. En épocas de antisemitismo y en las fechas recordatorias del Holocausto, conviene recordar esta forma de pensar y de accionar.

Dra. Mirta Goldstein


fuente:
"A.A.A.Universidad de Haifa - Asoc. Amigos Argentinos"
Boletin nro. 13- 5770 PURIM

Presentación de la Carrera Neurocognitiva Comportamental llamada Neuroalquimia que empieza en la ciudad de San Lorenzo

Equilibraremos sus chakras según detecte el testeo muscular de precisión, con la intensión de que sienta la exctitud de esta técnica, además le daremos información sobre la carrera más esperada del medio holístico llamada Neuroalquimia, capaz de limpiar la memoria celular no deseable que nos condiciona a repetir patrones que causan dolor y tristeza y le restan energia a nuestros proyectos genuínos y a la percepción de quien somos en esencia. TODO LO QUE SE HARÁ O SE MOSTRARÁ ES DE CARACTER GRATUITO

André Luiz Oreglia y Fabiana Zago


Sobre la Carrera llamar: 03476-420810 -

Sargento Cabral 641 - San Lorenzo
Provincia de Santa Fe- Argentina

Chile sufrió un terremoto de magnitud: 8.8 en la Escala Richter



Fragmento de transmisión de la televisión

chilena a horas del terremoto de la madrugada del 27-2-2010




Recomendaciones de las autoridades:

-No circular en vehículos en lo posible.

-Si su trabajo no es necesario por las circunstancias quedarse en casa.

-No hay riesgo de tsunami.

-Mantener toda la calma posible


-Ningún acto masivo por lo menos en las próximas 72 horas

-Teléfonos de emergencia en Chile 568 1290 / 568 1295


fuente: YOUTUBE-