
miércoles, 15 de enero de 2014
SALUD / ALIMENTACION /BIENESTAR: Daños Potenciales de la Comida China

martes, 6 de septiembre de 2011
CULINARIA: 10 cosas que jamás tenés que probar cuando salís a comer afuera
Aquí, lo que uno jamás debe hacer si
sale a comer afuera y pretende seguir
con vida.
Nuestra confianza digestiva nace en la milanesa con fritas y los ravioles con tuco, y muere en el bife con mixta y la muzza media masa. Para todo lo demás, tenemos miedo. Salir a comer afuera puede ser un acto de arrojo: cualquiera sea el lugar elegido, siempre estamos confiando nuestro estómago a manos ajenas, con resultado incierto. Los amantes de la cocina de la abuela tuvimos que aceptar la moda de la cocina moderna: pero en nombre de la modernidad, muchas veces, se cometen sacrilegios. Estas son las 10 cosas que deberías evitar cuando salís a comer afuera.
1. No comer empanadas en una parrillas. Cuando vas a una parrilla, pedí sólo platos que provengan de las brasas. Y para ir picando, chori, morci o achuras. Jamás pidas una empanada, ya que muchos locales utilizan los recortes de carne asada para su relleno.
2. No untar el paté. Te lo dejan en tu mesa no bien llegás, pero lo que meten ese bol es una tristeza: procesan un rejunte de verduras sobrecocidas con algún caldillo o crema y las sobras que van pasando de mesa en mesa. Siempre mejor pedir manteca.
3. No pedir ensalada Caesar. La salsa en su receta original lleva yema de huevos crudos y con ellos, el riesgo de contraer salmonella.
4. No probar el pescado del día. La pesca del día no es otra cosa que una trampa literal -y literaria- del menú. La oferta nunca suele ser muy variada. En los bodegones medio pelo siempre será la merluza. Y el proveedor aparece una vez por semana. De frescura, nada.
5. No pedir ceviche si el restaurante no es peruano. La cocina peruana es pandemia. Y contagia con el síndrome de la mosca: aparece hasta en la sopa. Hoy todos los “restó” –palabra aborrecible- ofrecen ceviche, pero muy pocos hacen lo único que se debe hacer para prepararlo: hacerlo al momento con pescado bien fresco y, dentro de lo posible, con sus ingredientes originales.
6. No pedir aceite de oliva extra virgen. Estamos sentados en un bodegón. Todo pinta bien: ambiente, platos, pan y vino. Hasta que pedimos que nos traigan el aceite de oliva para condimentar la ensalada verde. Entonces, acercan un líquido opaco, espeso y rancio: lubricante digestivo de aroma fiel a su lóbrego aspecto que arruina todo lo que toca, sentidos incluidos. ¿Tiene sentido arruinar la rúcula con aceite de maíz o girasol? Para nada.
7. No pedir mariscos. Los mariscos, cuanto más frescos mejor. Del mar a la olla. ¿Cómo adivinar la edad y suerte de ese mejillón gratinado? ¿Hace cuánto abandonó su océano y transita por el patíbulo gastronómico, la dudosa cadena de frío a la que cada tanto se le pianta un eslabón? Ante la duda, mejor no pedirlos.
8. Evitar el volcán de chocolate. El almendrado de los 80 y el tiramisú de los 90. Pareciera que esta década para abrir un restaurante la AFIP solicita en su formulario que el chef sepa hacer el volcán de chocolate. ¡Vaya suerte! ¿Y nosotros qué somos, conejillos de indias? Aunque no es fácil replicar el postre más interpretado del mundo, hoy cualquiera se le anima. Para concebirlo con la dignidad de un traductor es necesario manipular con talento la mejor materia prima, lo cual no ocurre en la mayoría de los restaurantes.
9. Evitar la "sugerencia del chef". Siempre hay que almorzar a la carta. El menú ejecutivo será la opción más económica, pero si se puede, lo mejor es esquivar las pizarras con la trilogía garabateada en tizas de colores. “Plato + bebida + postre = peligro de temporada”. Por lo general, las propuestas de hoy, son las sobras de ayer.
10. No pedir vino por copa. Pedir vino por copas nos expone a tintos sobreoxigenados y blancos muertos. Tan muertos como la imagen de la marca. Esquivar el vino en copa hoy es fácil, pidiendo alguna buena botella de 375cl. que muchas bodegas han comenzado a comercializar.
¿Cuáles son las cosas que vos nunca probás? ¿Nos contás?
Por Ernesto Oldenburg
fuente: http://www.planetajoy.com/

jueves, 31 de marzo de 2011
5 razones para tomar café
SOCIEDAD: Aromático, acogedor y energizante. Para muchos, el café es la bebida perfecta para empezar el día y, en realidad, para disfrutar en cualquier momento. Sin embargo, también se afirma que es dañino en exceso.
Los beneficios.
Tomarlo en exceso no es recomendable. Pero en pocas cantidades sí que es saludable. En la página web Eating Well, la dietista Kerri-Ann Jennings nos explica cinco razones respaldadas por más de 18 mil estudios que se han publicado en las últimas décadas.
1-Primero definamos qué es beber café con moderación: tomar entre una y tres tazas al día. Las personas que tienen ese hábito tienen menos posibilidades de sufrir un derrame cerebral que aquellas que no toman café. ¿Por qué? Por la considerable cantidad de antioxidantes que vienen con la bebida, los que podrían suprimir el efecto dañino de la inflamación de las arterias. “Inmediatamente después de tomar café, aumenta la presión de la sangre y el ritmo cardíaco, pero a largo plazo, realmente reduce la presión sanguínea a medida que los antioxidantes del café activan el óxido nítrico, dilatando los vasos sanguíneos”, explica el artículo.
2-Esos mismos antioxidantes que le hacen bien a nuestro corazón cumplen también otra función: aumentan la sensibilidad de nuestras células a la insulina, lo que ayuda a que se regule la cantidad de azúcar en nuestra sangre. “La gente que toma cuatro o más tazas de café al día pueden tener menos riesgo de desarrollar diabetes del tipo 2, de acuerdo a algunos estudios. Otras investigaciones han mostrado que la cafeína puede mitigar la sensibilidad a la insulina, así que si es que usted bebe varias tazas al día, trate de tomar descafeinado de vez en cuando”.
3-En este caso, la evidencia científica existente es limitada, reconoce Jennings. Sin embargo, cabe señalar que al parecer hay una relación entre la cantidad de café que se ingiere y la aparición de cirrosis y otras enfermedades del hígado. “Un análisis de nueve estudios encontró que si las personas tomaban dos tazas más de café diarias se reducía el riesgo de cáncer al hígado en 43 por ciento”, señala el artículo. Este beneficio también se debe a los ácidos clorogénico y cafeico, antioxidantes que podrían prevenir la inflamación del hígado e inhibir las células cancerígenas.
4- A muchos, el café los ayuda a despertarse o recargar energías. Pero hay algo más: un estudio sugiere que tomar entre una y cinco tazas diarias (sí, es bastante) podría ayudar a reducir el riesgo de demencia y Alzheimer, así como la enfermedad de Parkinson.
Una vez más, son los antioxidantes del café los que podrían proteger a las células cerebrales y darle un empujoncito a los neurotransmisores responsables de los procesos cognitivos.
5- Aunque no está muy claro cómo es que la cafeína alivia los dolores de cabeza, desde los más simples hasta los más complejos como las migrañas, los estudios demuestran que con 200 miligramos de este compuesto –aproximadamente 473 mililitros de café pasado- basta.
Ahora, no vaya pensar que tomar café es totalmente positivo, porque no es así. “Algunas personas son supersensibles a él y, cuando lo toman, se ponen nerviosos y ansiosos. Aquellos acostumbrados a tomar café generalmente desarrollan una tolerancia a la cafeína que elimina este problema (pero luego necesitan de la cafeína para estar alertas y evitar los dolores de cabeza que dan como síndrome de abstinencia)”.
Otros efectos son la privación del sueño y el aumento de colesterol si es que se toma un café preparado sin filtro, como es en el caso de la prensa francesa.
Como ves, nada es perfecto. Pero ahora tienes cinco razones para defender tu costumbre de disfrutar una taza de café en las mañanas y después del almuerzo.
fuente: http://www.periodicolea.com/index/item,4503/seccion,29/subseccion,0/titulo,5-razones-para-tomar-cafe










