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martes, 6 de marzo de 2012

FERNANDO BIRRI a punto de cumplir 87 años-ENTREVISTA- Birri: “Para mí, filmar sigue siendo una urgencia biológica”






A punto de cumplir 87 años, Fernando Birri, el legendario realizador de Tire dié y Los inundados concluyó una versión cinematográfica del Fausto criollo.
“Pago una vieja deuda pendiente con mi patria: confrontarme con un filme de temática histórica”, dice


por Diego Braude

“Quiero comerme el sol”, escribió alguna vez el hombre de cabello blanco, barba larga, ojos brillantes y pícaros que sostiene un tridente en una mano y mantiene la mirada fija a cámara. “Una revolución / que no revoluciona / (permanentemente) / sus lenguajes / alfabetos / gestos / miradas / involuciona o muere”, escribía también hace unos años el mismo hombre, que se va acercando a sus 87 años y que quizá por esa cuestión de buscar siempre sueños nuevos no se detiene.

La imagen propuesta es de una foto del equipo de rodaje de El Fausto criollo ―versión libre del poema “Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio el Pollo en la representación de esta ópera”, de Estanislao del Campo, 1866―, el nuevo filme de Fernando Birri, dueño de la barba larga en cuestión.

En el texto de Del Campo, Anastasio “El Pollo” le cuenta a su amigo Don Laguna sobre su experiencia al haber ido al Teatro Colón (por entonces ubicado donde ahora está la sede central del Banco Nación, frente a la Casa Rosada) a ver la ópera Faust, del francés Charles Gounod. Al tener que narrar sus impresiones sobre la obra, el gaucho Anastasio va trasladando a imágenes y palabras propias su relato, dando como resultado una amalgama cultural.

El Fausto criollo de Birri, rodada en Santa Fe y ahora preparando sus primeros recorridos oficiales tras un preestreno en Rosario en diciembre, fue producida por Dolly Pussi para el Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe a través del Programa Espacio Santafesino, en colaboración con la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba (Eictv) y el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales de Santa Fe (Iscaa), con el apoyo de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Santa Fe, la Municipalidad de Santa Fe, la Municipalidad de Santo Tomé y la Universidad Nacional del Litoral. El elenco, conformado enteramente por actores locales, está encabezado por Omar Fanucci y Rodrigo Quiroga.

Luego de realizar dos films que hoy se consideran de cabecera como Tire dié (1956-58) y Los inundados (1961), Birri se ganó el mote de padre del Nuevo Cine Latinoamericano con su Manifiesto de Santa Fe (1964). En su camino, Birri fundó en los ’50 la Escuela Documental de Santa Fe ―experiencia que fue disuelta durante el gobierno de José María Guido― y en los ’80, junto a Gabriel García Márquez, la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio, en Cuba, además de empuñar el pincel y la pluma poética ―así como la teórica― y de pararse continuamente tanto delante como detrás de cámara.

El mismo trayecto lo llevó a transitar el exilio y la migración constante, convirtiéndolo quizás en un viajero sin un destino fijo, como si su lugar físico de residencia imitara esa necesidad de encontrar siempre preguntas para hacerse: “‘La Utopía está en el horizonte, si tratando de alcanzarla uno camina un paso, ella se aleja un paso, si uno camina diez, ella se aleja diez, si cien, cien... ¿Para qué sirve entonces la Utopía? Para eso sirve, simplemente, para caminar’. Esa frase que el grande, el único, el milagrero San Galeano suele traer a colación citando siempre al dramaturgo amigo que es su autor, da la casualidad de que este es también amigo mío y a veces mi enemigo, y se llama igual que yo: Fernando Birri”.

Desde Roma, donde vive actualmente, Birri conversó con Página/12 a través del correo electrónico.

¿Qué lo llevó al Fausto criollo? ¿Por qué le parece que, a diferencia de otros textos reconocidos de la misma época, éste ha tenido poca presencia cinematográfica?

―Pagar una vieja deuda pendiente con mi patria: confrontarme con un filme de temática “histórica”, lo que todavía no había hecho. Y por otra parte, en una cinematografía en que el “sentimiento gaucho” tuvo muchas y nobles expresiones ―baste citar los Martín Fierro de Torre Nilsson, de Solanas, de Vallejo, el Juan Moreira de Favio―, rescatar el marginalizado Fausto criollo de Del Campo, quizá con tan poca presencia cinematográfica, como usted dice, por ser a mi juicio la obra más “antirretórica” y por eso mismo más “moderna” de esa trilogía clásica.

¿Cómo fue el rodaje? ¿Cómo fue volver a filmar en Santa Fe y con actores locales?

–Una borrachera de Agua Ardiente de Juvencia. ¿Usted conoce la paradoja de Aquiles, el de los pies ligeros, y la Tortuga? Eso mismo fue. Yo soy la tortuga.

¿Le parece que el Fausto de Del Campo es una posibilidad de debatir la vieja cuestión de “civilización” y “barbarie”? Además de que el contexto histórico de la obra coincide con la Guerra del Paraguay y antecede apenas a la Zanja de Alsina y la Conquista del Desierto...

–La Guerra del Paraguay, la Zanja de Alsina ―que se inspiró para hacer la suya en la que antes de él hizo el Brigadier López, caudillo de Santa Fe―, la Conquista del Desierto, ...“civilización” y “barbarie” en suma, como usted las llama, aunque no están en la película pues no era mi intención manipular la obra de Del Campo, son términos cuyos significados están ―pero conceptualmente invertidos― política y estéticamente en mi película.

Fausto es un personaje que quiere eternizarse en el presente, que el tiempo no pase. ¿Qué es para usted el presente? ¿Qué es el pasado? ¿Qué es el futuro? ¿O es que Fausto se toma a sí mismo demasiado en serio?

―Sueños, a veces delirios, a veces pesadillas. La última de las cuatro preguntas: Fausto es la víctima ―cómica― y el asesino ―trágico― de Fausto. De ahí el feeling tragicómico ―grotesco― del filme y del poema.

¿Qué tiene de igual y de distinto el Birri de esta película con respecto a aquel de los ’50 y los ’60?

―Todo y nada. El personaje resiste en pie, los que cambian, suben y bajan son los telones de fondo de la Historia ―por una vez con mayúscula―, como en una de las más tragicómicas escenas de Una noche en la Opera de los hermanos Marx, que son cuatro pues hay que sumarles a Karl. Y sustituir la ópera con la del Fausto criollo de Gounod contada por El Pollo a Don Laguna.

La cantidad de locaciones en las que ha vivido por mudanzas elegidas o forzadas, ¿cómo siente que le influyen e influyeron en su manera de ver el mundo y de hacer cine?

―De ver el mundo: con un teleobjetivo; de hacer cine: con un gran angular en panorámica.

¿Qué preguntas se hace hoy a la hora de decidir seguir filmando, sabiendo que todo rodaje tiene un poco de utopía?

―No me pregunto nada. Para mí, filmar es una urgencia biológica, como comer, beber o... sudar. En un viejo poema mío, “Merlín alcohólico”, supe escribir a propósito de estas fantasmagorías:
    [...]
    Procesión de fantasmas de nitrato de plata... nada, nada, nada...
    ... es una larga, dura, temeraria empresa. A estas alturas de su ajada vida,
    él sabe también que cuando
    la luz de la sala se encienda blanqueando la pantalla de esa procesión de Fantasmas de Plata y de Sal, que la cruzaban,
    no quedará nada, nada, nada:
    maya, crepitante silencio, sobreexpuesta memoria...
Para usted, para mí y otros pocos gatos vagabundos por el mundo será utopía, para la mayoría de los fanáticos fans de Hollywood es solo question of money, baby!

Teniendo en cuenta su larga trayectoria como realizador, teórico y docente, ¿qué es un maestro?

―El que recuerda a los otros lo que otro maestro dijo, un tal Sócrates: “Solo sé que no sé nada”. Y no por nada el establishment lo premió ofreciéndole brindar por lo que dijo con una copa de cicuta.

Al relacionarse con jóvenes realizadores locales, ¿piensa que cambiaron las formas de producir y las preguntas que se hacen a la hora de construir relato?

–Esa es una pregunta que tiene que hacerle a ellos. Nadie puede arrogarse hablar por otro, tengo dignidad pero no orgullo.

Si se le apareciera Mefistófeles, ¿qué le diría / pediría / preguntaría?

–Nos vemos todas las mañanas en el espejo cuando me afeito la barba. Le diría, le digo: seamos serios.

http://laventana.casa.cult.cu/


miércoles, 2 de febrero de 2011

Fernando Birri regresó a Santa Fe para filmar "El Fausto Criollo"


Birri regresó a Santa Fe para
filmar
"El Fausto Criollo"


Por Luis Gudiño.



El cineasta Fernando Birri, apodado el "patriarca" del cine latinoamericano y que fundó junto a Gabriel García Márquez la Escuela Cinematográfica de San Antonio de los Baños en Cuba, acaba de concluir en esta provincia el rodaje de “El Fausto Criollo”, una película basada en el persistente poema humorístico de Estanislao del Campo.




Ya con 85 años, el autor de "Tire dié" y "Los inundados" que desde hace años reside en La Habana, retornó a su ciudad natal para concretar un proyecto cinematográfico que, según contó a Télam, maduró a lo largo de muchos años.



"Tenía desproporcionadas ganas de hacer esta película, diría que hasta exageradas y lo intenté fuera de cualquier esquema preconcebido", aseguró el realizador de "Un señor muy viejo con unas alas enormes" (coescrita con Gabriel García Márquez) y "El siglo del viento", un documental basado en el libro homónimo de Eduardo Galeano.



"Se trata -agregó- de un proyecto un tanto demencial, que marca la voluntad de hacer algo diverso, distinto, como en su momento fueron otras películas mías, operaciones que otros dirían imprudentes porque no tienen garantías de resultados".



El rodaje de "El Fausto Criollo" se inició el 3 de enero y según describe Birri "fue una verdadera maratón".




"La primera etapa -cuenta quien realizara en 1985 "Mi hijo el Che"-, se filmó en ambientes naturales de Santo Tomé y Sauce Viejo y fue interpretada por dos actores santafesinos que llevaron adelante los roles de El Pollo (Rodrigo Quiroga) y Don Laguna (Omar Fanucci)".




Por su parte, para la segunda parte el equipo de filmación se trasladó al Teatro Municipal de Santa Fe, donde se realizó la representación de la obra de teatro "El Fausto" propiamente dicha, interpretada por niños y adolescentes santafesinos cuyas edades oscilan entre los 8 y 15 años.




Birri aseguró que eligió la obra de Estanislao Del Campo, escrita en 1866 "porque es un clásico de la literatura gauchesca argentina".



"El Fausto criollo" es un poema donde dialogan Anastasio El Pollo y su
amigo Don Laguna, sobre las impresiones del primero acerca de la representación de la opera "Fausto" de Gounod en el teatro Colón.




Sentados en las raíces de un solitario ombú, entre mate y ginebra, "El Pollo" le cuenta a su compadre Laguna lo que ha visto en el teatro, pero como no podría ser de otra manera al contársela la "traduce" en imágenes, personajes y situaciones de su propia realidad.




"Fausto es un doctor con levita y quevedos de la época y Mefistófeles un diablo de carnaval. Queda planteado así el contrapunto de sentido y estilo propio de este film: una visión lírico-épica de nuestra pampa bárbara y una visión naif grotesca, humorística, importada del mundo civilizado, en una reinterpretación multicultural y por excelencia contemporánea", destacó Birri.




El realizador, que a los 25 años dejó esta ciudad para estudiar en el Centro Sperimentale di Cinematografía de Roma y que, de regreso, en 1956 fundó el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral, remarcó que en la década del 60 hubo un "conjunto de realizadores latinoamericanos" que cambiaron los paradigmas del cine en el continente.




"Yo no me considero el padre del cine político latinoamericano, como algunos afirman al considerar a `Tiré Dié`, el primer documental o manifiesto cinematográfico con un tema sociopolítico", destacó sobre la parternidad que le atribuyen a partir de su opera prima de 1960.



"Yo me cansé de repetir y nunca nadie me hizo caso, de que el cine latinoamericano tiene muchos padres, porque nació en muchos lugares en esa época, era un aire que recorría distintos países latinos, éramos un conjunto de directores los que estábamos modificando los paradigmas", agregó.



"Aportamos todos, mucho, pero no sólo al cine latinoamericano sino también al cine alemán, al cine francés, español. Yo, particularmente, sintetizo lo mío en que aporté conciencia", aseveró.




Consultado sobre cómo ve al cine argentino en la actualidad, Birri dijo que "a los directores argentinos los veo `in progres`".




"Es gente que heredó toda la experiencia que le aportamos, y esa herencia puede ser a favor o en contra, no importa; pueden adherirse o no, pero de ninguna manera se puede prescindir de lo que se hizo", destacó quien en 1986 fundara con García Márquez la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños de Cuba.




"Yo creo que, en general -resaltó-, las nuevas generaciones, algunas con conocimiento y otras sin ninguno, son directa o indirectamente, la consecuencia histórica de lo que hicimos nosotros".




"No digo que hagan lo mismo, que copien -agregó-, pero también es cierto que es un retroceso llamar al movimiento Nuevo Cine Argentino porque esto ya existió en los años 50. Lo ideal es que cada generación agregue `nuevos` elementos".




"El Fausto criollo" de Birri se basa en el poema gauchesco de mediados del silgo XIX de Estanislao del Campo y está siendo producido por el Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe a través del Programa Espacio Santafesino, en colaboración con la Escuela Internacional de Cine y Televisión Cuba (EICTV) y el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales de Santa Fe (ISCAA).




Fuente: Agencia de Noticias Télam.
Foto: Archivo Télam.
Publicado por CGCRecordingSA

NOTA DEL EDITOR DE ESTE BLOG,



Muy interesante la nota, por eso decidí
incorporla a mi Blog.
Solamente quiero dejar aclarado que
de acuerdo a mi conocimiento y amistad
con Fernando Birri desde mi tierna
infancia(hace más de 60 años), Fernando
no reside permanentemente en Cuba,
sino que su hogar esta en Roma, aunque
gran parte de su tiempo lo pasa viajando
por distintos países, dando conferencias,
filmando, etc, pero siempre retornando
a ROMA.

Si alguien cree tener una información
más exacta que la mía, le agradecere
me informe a:
pagina1@gmail.com.


Aprovecho para saludar calurosamente
a mi querido amigo/HermanoMayor
FERNANDO BIRRI(H), con todo el
cariño que nuestra veterana amistad
se merece, y desearle que tenga muy
buena salud, y siga aportando a la
sociedad, con su cultura y su trabajo,
como lo ha hecho hasta ahora.

Birri no es de esas personas que se
jubilan y se retiran de la escena pública.

Por sus venas corre la sangre de la
creatividad que no le permite tomarse
un descanso, y por lo tanto supongo,
que la palabra "JUBILADO" no entra
dentro des sus planes personales.

Con muchas ganas de estrecharlo
en un fraterno abrazo !!!

Cariñosos Saludos

Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al Mar Mediterráneo



jueves, 19 de agosto de 2010

Fernando Birri fue homenajeado-El cineasta fue distinguido en la inauguración de la Feria del Libro de Santo Tomé.





El cineasta fue distinguido en la inauguración de la Feria del Libro de Santo Tomé.

El prestigioso cineasta santafesino Fernando Birri participó del acto de inauguración de la “9ª Feria del Libro de Santo Tomé”, donde recibió el reconocimiento del gobernador Hermes Binner y del intendente municipal, Fabián Palo Oliver.

En la ocasión, además, el mandatario santotomesino y el director de Cultura y Educación, Claudio Cherep, le obsequiaron al cineasta una plaqueta recordatoria, una obra del dibujante local Lucas Cejas, y una copia del decreto que lo declaró visitante ilustre de la ciudad.

“Es un honor muy grande que Fernando Birri nos esté acompañando esta noche y un verdadero orgullo que se haya acercado a nuestra ciudad, jerarquizando nuestra Feria”, manifestó Palo Oliver en su discurso de apertura.

Por su parte, el gobernador Binner coincidió con el intendente al mencionar que “estas exposiciones se jerarquizan con la presencia de protagonistas notables de la cultura como Fernando Birri”.

Más adelante, el mandatario provincial se refirió a la filmografía de Birri, manifestando que “sin dudas existe un antes y un después de esas famosas películas que nos legó Fernando”. A propósito de ello, señaló que “cuando vivimos la última experiencia de ese río manso que cuando se enoja trae tantos problemas, que es el Salado, recordamos perfectamente el significado de la película Los Inundados. También nos acordamos de aquella otra película, Tire Die, que mostraba la inocencia de los jóvenes y niños, el dolor de la pobreza, la necesidad de la integración”.

“Todas estas cosas nos penetran en la memoria”, añadió Binner, “y recordamos los tiempos anteriores al golpe del ‘66, en los cuales pudimos compartir un momento de oro de la universidad argentina. Un tiempo que originó figuras importantes como la de Fernando Birri, que hoy tenemos la suerte de tener aquí”.

“Doc Fic”

Luego del homenaje, Birri se explayó sobre su último libro, “Doc Fic”, en el cual aborda, desde su personal perspectiva, los diversos procesos de la construcción del filme.

Sobre el título de la obra, el director y teórico del cine explicó que el mismo se refiere a “un cine que intenta conjugar y conciliar la dimensión de lo documental y lo ficcional, que es el cine que yo he intentado hacer desde siempre”.

A este respecto, y en relación con el proyecto en el cual trabaja actualmente, Birri explicó que “con la síntesis de estas dos dimensiones vamos a intentar hacer la película que en estos días me ha traído a mi tierra natal, que es una adaptación de El Fausto Criollo de Estanislao del Campo”.

“Doc Fic es una síntesis de las lecciones que yo dicté en la Escuela Internacional de Cine y Televisión que fundamos en Cuba”, detalló el artista, “una institución que inicialmente surgió con el nombre de Escuela de Tres Mundos, porque estaba destinada específicamente a los estudiantes de cine de América Latina y el Caribe, África y Asia. No por un espíritu estúpidamente chauvinista, sino porque en Europa y Estados Unidos ya existían escuelas de cine muy importantes, y nuestra idea fue crear un centro de energía e intercambio abierto al mundo, pero al mismo tiempo identificado con las raíces profundas de América Latina”, agregó.

“Soñemos con los ojos abiertos”

A 50 años de la filmación de Tire Die, película que fuera rodada en Santo Tomé, Birri aseguró que “la vida me sacó mucho, como a todos, pero también me brindó cosas inesperadas. Entre estas últimas está la de haber contribuido a una nueva perspectiva del cine que de alguna manera nace en Santa Fe y después cristaliza en un movimiento muy importante a nivel continental, que es el Nuevo Cine Latinoamericano”.

En referencia al trabajo de creación cinematográfica, el director manifestó que “un film se construye como una casa, poniendo ladrillo sobre ladrillo, idea sobre idea, sueño sobre sueño, hasta que al final se consigue un resultado y se llega al último momento en el cual la película puede o no justificarse, que es cuando se confronta con su público y se sabe si lo que se ha hecho tiene algún sentido. Es decir, si la obra tiene dos cualidades fundamentales: utilidad y belleza. Sin estos dos valores, todo el contenido de una obra de arte queda incompleto”.

Birri concluyó su participación en la Feria del Libro de Santo Tomé expresando que “hay una cosa que seguiré repitiendo hasta el final de mi vida y es que soñar no sólo es posible, es necesario. Con una sola advertencia: soñemos con los ojos abiertos. Soñemos teniendo en cuenta el pasado, pero con los ojos abiertos mirando al futuro. Y esta Feria es precisamente eso, un sueño futuro anticipado, un tiempo que ustedes le han ganado al futuro.”


06.08.2010 . · Fuente: MCST
REPRODUCIDO EN : NOTIFE