Mostrando entradas con la etiqueta ROGELIO ALANIZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ROGELIO ALANIZ. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de agosto de 2013

Santa Fe: el Jueves 15 de Agosto pasado, el talentoso escritor, periodista y excelente persona CARLOS R. MORAN recibió el homenaje del Consejo Municipal de la Ciudad de Santa Fe que lo nombró "SANTAFESINO DESTACADO".

Aquí abajo reproduzco el mensaje del amigo Morán, describiendo el bello acto de recepción
del nombramiento de "Santafesino Destacado".
Mis felicitaciones a Carlos por ser realmente un "Santafesino Destacado y Ciudadano Ejemplar", además de reconocido escritor, periodista y excelente persona, apreciado y querido por amigos, colegas, y todo aquel que lo ha tratado.

Las fotografías no se pudieron incluir aquí por no coincidir con las exigencias tecnicas de Blogspot,el dueño de la red de Blogs. Quienes deseen verlas pueden entrar aquí:

http://lacomunidad.elpais.com/cmoran24/2013/8/19/un-mensaje-agradecimiento

Lic. Jose Pivín
Editor del Blog 'SANTA FE, MI PAIS".

quote:

Amigos del blog: les comento que –tal como lo anticipé- el Concejo Municipal de mi ciudad me distinguió declarándome “santafesino destacado”. El acto correspondiente se cumplió en el recinto del cuerpo deliberativo, presidido por su titular, el concejal Leonardo Simoniello, en una ceremonia que fue para mí muy emotiva y trascendente y que por eso quiero comentárselas.

Remarco lo de emotivo porque me sentí muy acompañado, por familiares, amigos, gente ligada a la cultura de mi ciudad. Fueron generosos en sus mensajes, expresiones y muestras de afecto por lo que sentí muy reconfortado. Entre otras se leyeron notas de dos colegas, periodistas y amigos de años, felizmente presentes en el acto: Rogelio Alaniz y Jorge Sansó de la Madrid.
 

Tengo conciencia de que los elogios que me fueron destinados eran excesivos, pero como nacieron del afecto, de la amistad, los recibí sin reparos. Luego de las lecturas de los mensajes y de las palabras de Simoniello y otros ediles, me tocó hablar. Superando la emoción, me referí a la ciudad en la que nací, constituido familia, desarrollado mi profesión y mi actividad literaria, destaqué que –más allá de los problemas- advierto un cambio positivo en Santa Fe, especialmente en lo que hace a la convivencia democrática.


Reiteré mi compromiso como ciudadano, mi defensa de la democracia como forma de vida, de los derechos humanos, así como de la diversidad de opiniones expresadas en un clima de libertad y sostuve, porque creo en ello, que son el trabajo, la educación y la cultura las vías más eficaces para combatir la desigualdad, que tanto degrada al ser humano.

Destaco las palabras, y la calidez, de Simoniello como las de los concejales Noelia Chiementín, Vanessa Oddi, Roberto Campanella y Ariel Rodríguez. También agradecí el mensaje enviado por el ex legislador Carlos Iparraguirre. Párrafo aparte respecto de la carta enviada por los hijos de mi siempre recordado hermano Ramón, que verdaderamente me conmovió.

La permanente presencia a mi lado de Zulema, mi querida esposa, y de Pablo y Gerardo, mis hijos, han sido constantes básicas, columnas sólidas que me alentaron para proseguir mis tareas, superando los avatares que presenta la vida. A ellos, todo mi reconocimiento


 :unquote
 

domingo, 29 de abril de 2012

ROGELIO ALANIZ, UNO DE LOS MAS NOTABLES PERIODISTAS ARGENTINOS, NOS TRAE SU VISION DEL CASO 'YPF'



¿Sueño o pesadilla?


Rogelio Alaniz


No creo que los dioses me otorguen el privilegio de asistir a algunas de las reuniones convocadas por la señora, entre otras cosas porque no pertenezco a la claque gentil y obsequiosa que disfruta del infinito placer de escucharla discurrir sobre los más diversos temas. Supongo que tampoco el destino o alguna insólita conjunción de los planetas me permitan participar en alguna conferencia de prensa, dado que el género preferido de Ella es el monólogo o -bien mirado- el show, dirigido a una platea decidida a aplaudir y festejar cada una de sus ocurrencias.
Con los años he adquirido una suerte de resignación que me ha enseñado a reconocer mis límites y a convivir con ellos. El aprendizaje no ha sido sencillo, pero si eficaz, no me ha dado felicidad pero si comodidades, entre otras, la de admitir de una buena vez que no tengo la obligación de cambiar el mundo porque, como dijera Chesterton, “el mundo ya era viejo cuando nosotros éramos jóvenes”.
He decidido, por lo tanto, ser bueno y virtuoso, conformista y servicial, pero ninguno de estos impulsos civilizatorios me impide que en los momento de recogimiento el “inconciente”, el “ángel malo”, el diablo, o algún genio maligno, haga su faena conmigo y me inficione de ideas perturbadoras e inquietantes. Sin ir más lejos, el otro día imaginé -no sé por qué ni para qué- que participaba en una conferencia de prensa convocada por la señora y que, para mi extrañeza -y la extrañeza de todos- Ella permitía que los periodistas le hiciéramos algunas preguntas acerca del caso YPF. Así lo califico porque luego de indagar sobre el tema, las palabras nacionalización, estatización o argentinización no son precisas, al punto que si me dieran elegir optaría por emplear el neologismo “cristinización” de YPF.
Lo cierto es que soñaba que asistía a una conferencia de prensa convocada por la señora y con los nervios y la desprolijidad del caso hacía las siguientes preguntas. ¿Cómo vamos a recuperar el autoabastecimiento petrolero con los mismos funcionarios que lo perdieron en menos de ocho años? Si es verdad que se defiende al Estado, ¿por qué en este caso no se designan funcionarios probos y profesionales competentes? ¿qué antecedentes en materia petrolera tienen De Vido, Cameron, Espinosa o Kicillof? Y ya que estamos; ¿Xavier Espinosa es el mismo que estuvo al frente de Enarsa? ¿es el mismo que hace unos años en Venezuela participó de la gestión de una embajada paralela y puso en condiciones el avión que trajo a Ezeiza al señor Antonini Wilson y su valija con los 800.000 dólares? Y Daniel Cameron, ¿es el mismo que dijo que la pérdida del autoabastecimiento petrolero no era un dato importante o determinante? Y Santiago Carnero, actual miembro del directorio del Banco Central, ¿es el mismo que en febrero del 2008 firmó el acuerdo societario entre Repsol y Eskenazi y es ésa la misma persona que aprobó todos los balances de la compañía? Y la señora Silvana Rosa Lagrosa, actual integrante de la SIGEN, ¿es la misma persona que en aquellos años era la síndica del Estado en YPF? ¿Y el señor Roberto Baratta, es el mismo que el 2 de noviembre de 2011 dijo que el Estado nacional está en un todo de acuerdo con las actividades que Repsol viene desarrollando? Las declaraciones del señor De Vido, de que tendremos gas por noventa años o que va a llover gasóleo ¿fue una profecía o un chiste?
¿Corresponde llamar nacional y popular a una política petrolera que privilegió la importación de energía y castigó a la industria nacional? ¿cómo se compatibiliza el llamado nacionalismo petrolero con la venta, en 1999, a Repsol del 4,3 por ciento de las acciones de la provincia de Santa Cruz? ¿cómo se compatibiliza el nacionalismo estatista del que se jactan los publicistas del gobierno, ante el hecho inquietante y sugestivo de que YPF no está sujeta a la auditoría de ninguno de los organismos del Estado?
¿Usted puede explicar porque Enrique y Sebastián (con ese tono afectuoso la Señora se refería a los Eskenazi hace menos de dos años) compraron el veinticinco por ciento de las acciones de YPF, con unos pocos dólares iniciales y disponiendo del beneficio de pagar la compra con las utilidades de la compañía? ¿acaso se inspiró para tomar esta decisión en la lección de ética empresaria brindada por ese otro prócer de la burguesía nacional peronista que se llamó Jorge Antonio, cuando dijo que “negocio donde hay que poner plata no es negocio”.
Y ya que seguimos en el tema, ¿puede explicar por qué le otorgaron a Repsol y al Grupo Eskenazi la facultad de retirar el noventa por ciento de las utilidades y por qué en 2008 los autorizaron a que hicieran un retiro extraordinario de ganancias?
¿Es verdad que Repsol le prestó la mitad del dinero al Grupo Petersen (Eskenazi) y la otra mitad a un consorcio de bancos europeos y que el garante de ese convenio fue un señor llamado Néstor Kirchner? ¿El Grupo Petersen, es el mismo que se hizo cargo de la privatización del Banco de Santa Cruz promovida por Néstor Kirchner? ¿Es desde ese banco desde dónde se giraron a Suiza los fondos de las regalías petroleras de la provincia a través del Credit Suisse, el banco que lidera el consorcio de entidades financieras europeas que le prestó dinero a Eskenazi para comprar el veinticinco por ciento de las acciones de YPF?
¿Atendiendo a estos datos, es posible sugerir que Kirchner y Eskenazi hayan sido socios o que uno haya sido el testaferro del otro? Dicho sea de paso: ¿Es verdad que el domicilio legal del Grupo Eskenazi está en Nueva Zelanda? Por último: ¿Por qué se expropió a Repsol y no a los Eskenazi?
Sin ánimo de ser curioso y mucho menos indiscreto, quisiera saber por qué Repsol es el malo de la película cuando YPF sólo representa el treinta por ciento de la producción de gas y petróleo del país, y cuando nueve de las catorce empresas que operan en nuestro territorio tuvieron pérdidas iguales o mayores que las de YPF? Si esto fuera así, ¿no estamos acaso ante el fracaso de la política petrolera dirigida por el gobierno nacional desde hace más de ocho años? Pregunto al pasar. ¿Se puede saber por qué las empresas españolas que operan en Chile, Perú, Brasil o México, no están acusadas de estafa, vaciamiento o algo parecido? ¿Por qué sólo en la Argentina se portan mal? Y en un plano más íntimo. ¿Por qué, Señora, Antonio Brufau hace apenas dos años era “Antonio” y ahora es un ogro?
¿Es un invento de Repsol que tres de las nueve principales operadoras y productoras de gas redujeron su producción en el 50 y 69 por ciento frente al 23 de YPF? ¿también es un invento de Repsol que siete de las nueve productoras de petróleo redujeron su producción, mientras que YPF las aumentó un cinco por ciento? ¿es verdad que Repsol no es una empresa española y mucho menos del Estado español, porque el cuarenta y dos por ciento de sus acciones pertenecen a la British Petroleum y el nueve por ciento a Pemex, la estatal mexicana?
¿Es verdad que para financiar la expropiación de YPF se recurriría al dinero del ANSES? ¿qué hay de cierto en que las futuras áreas a licitar de YPF contarían con el aporte técnico y financiero de reconocidos capitalistas petroleros como Cristóbal López y Lázaro Báez?
Por último, ¿podría decirse, a la hora de calificar sus actos, que en realidad expropian pero no nacionalizan y mucho menos estatizan, ya que en la nueva YPF sólo el 26 por ciento de las acciones quedará en manos del Estado nacional, pues el otro 25 por ciento se repartirá entre diez Estados provinciales, el 24,5 seguirá en manos del grupo Eskenazi, el 6,5 con Repsol, el 11 por ciento en manos de dos bancos europeos, el cinco por ciento con inversores privados no identificados y el dos por ciento a cargo del Mercado de Valores de Buenos Aires?
Dos preguntas como al pasar: ¿No estamos ante una cortina de humo para olvidarnos de Boudou y la catástrofe de Plaza Once? ¿No es éste uno de esos recursos publicitarios nacionalistas que entusiasman al pueblo? Hace casi cuarenta años, ¿la señora Isabel Martínez de Perón, no intentó recurrir a una treta publicitaria parecida? Y para concluir, y atendiendo a estos antecedentes, ¿pueden explicarme cómo hicieron para convencer a los socialistas y a los radicales para que los apoyen?
Fue en ese momento que me desperté y descubrí que todo fue un sueño y que la conferencia de prensa no había existido y, mucho menos, mis preguntas. Respiré aliviado. Soy una persona respetuosa de las leyes que se ha convencido de que el orden existente es lo mejor que nos puede pasar. “No te metás” es mi exitosa filosofía de vida, y nadie podrá convencerme de que en esta Argentina es conveniente o saludable alguna otra actitud.

foto: Cristina reproduce en todos los escenarios su nuevo discurso sobre YPF. Ayer, en el acto de Vélez y con la mano sobre el pecho, a la manera norteamericana. foto:telam

fuente: diario EL LITORAL, SANTA FE,
28 DE ABRIL 2012 

domingo, 25 de diciembre de 2011

El periodista Rogelio Alaniz presentó su novela policial, “¿QUIÉN MATÓ Al BEBE URIARTE?”. Una novela sobre el poder y las redes del poder



SE PRESENTÓ “¿QUIÉN MATÓ Al BEBE URIARTE?”

Una novela sobre el poder y las redes del poder


El periodista Rogelio Alaniz presentó su novela policial, una nueva publicación de Ediciones UNL, coeditada con El Litoral. De la colección Itinerarios.

a.jpg

Gustavo Vittori, el autor, Adriana Crolla y Lucas Cejas protagonizaron la presentación del libro. También habló el rector de la UNL, Albor Cantard.

Foto: PABLO AGUIRRE

De la redacción de El Litoral

cultura@ellitoral.com


Esta semana en el aula Mariano Moreno de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, el periodista Rogelio Alaniz presentó su libro “¿Quién mató al Bebe Uriarte?”, una nueva publicación coeditada por Ediciones UNL y el diario El Litoral.

Allí estuvieron presentes, además del autor, el rector de la UNL Albor Cantard; el secretario de Extensión Gustavo Menéndez; el director del Centro de Publicaciones, José Luis Volpogni; el miembro del Consejo de Dirección de El Litoral, Gustavo Vittori y el ilustrador de la novela, Lucas Cejas; además de personalidades de la cultura, funcionarios provinciales y municipales, autoridades de la universidad, familiares y amigos.

“Este libro es de un amigo de muchos años con quien he compartido muchas reflexiones, y ahora comparto la presentación de esta novela policial”, expresó Cantard, en la presentación del libro.

El rector Cantard destacó que la UNL “sostiene una política editorial que responde a una universidad reformista, que genera nuevos conocimientos”.

De folletín a libro

“¿Quién mató al Bebe Uriarte?” comenzó como un folletín por entregas de 25 capítulos con el diario El Litoral. Gustavo Vittori explicó que “la idea original fue recrear aquellos folletines por entrega que se iniciaron con la prensa en el siglo XIX”, y continuó: “A mucha gente le ha resultado complicado leer por entregas y creo que tiene que ver con una cuestión de los tiempos. Hoy estamos acostumbrados al zapping y al querer cambiar todo el tiempo. Ahora se han juntado todas las partes en este libro”.

Además, Vittori, con tono de humor, contó la anécdota sobre el nombre del personaje de la novela, que fue el resultado de un error de tipeo. “Bebe Uriarte en realidad nació de la pluma de Rogelio como Bebe Iriarte. Cuando yo hago el servicio de prensa, en la promoción, evidentemente, me equivoqué y lo cambié por Uriarte. Cuando veo el servicio de prensa digo ¡quién cambió el nombre! Y pensé que era el diseñador del aviso, pero finalmente era yo el responsable”.

Vittori resaltó sobre la novela que “lo interesante del personaje y de la trama es que tiene cosas de novela negra norteamericana, con esas tonalidades rosadas que seguramente con tono provocador ha planteado Rogelio, sobre reconocidos personajes santafesinos. La trama toma partes de varios hechos policiales que ocurrieron en la ciudad de Santa Fe”.

El relato de las palabras

Rogelio Alaniz leyó algunos fragmentos del libro para presentarlo. Luego, reflexionó sobre el arte de escribir, al considerar que “el primer párrafo tiene que atrapar al lector, esta cuestión uno la aprende del periodismo. Hay que darle al lector expectativas necesarias.”

“Más allá de que se cuente una historia policial, lo que importa es cómo se la cuenta, cómo se trabaja con la palabra. Sobre el tema de Bebe Uriarte se puede hablar desde la política, la sociología, historia, porque en realidad la novela habla del poder y de las redes del poder, pero el tema es cómo hacerlo desde la literatura, y yo intenté hacerlo”, expresó Alaniz

Pero además de cómo trabajar con la palabra, este libro también trabaja con la ilustración, en este caso, a cargo de Lucas Cejas. En este sentido Alaniz comentó que el dibujante se incorporó al proyecto de los fascículos y “le dio un tono muy especial en aquel momento y, ahora, al libro”.

Por su parte, Cejas expresó que “fue gratificante compartir este proyecto con Rogelio Alaniz. Llevó mucho tiempo y horas. Cuando arrancamos con los fascículos tenía 140 dibujos, de esos seleccioné la mitad, y de esa mitad otra mitad. En el diario salió publicado a tres colores, pero en el libro está ausente el rojo”.




jueves, 18 de agosto de 2011

En ciudad de Santa Fe, ANIVERSARIO: 80 años de LT 10: todo pasó por el aire



Aniversario

80 años de LT 10: todo pasó por el aire

5.jpg

Equipo transmisor de los primeros años, en la etapa “experimental” de la radio.

Pocas historias tienen la oportunidad de ser escritas y contadas al mismo tiempo. La de LT 10 Radio Universidad Nacional del Litoral es una de esas historias. Durante ocho décadas atravesó etapas, maduró, trastabilló, creció; siempre cerca de la gente. Y todo, todo, pasó por el aire.

Prensa UNL

En un altillo: ése fue el lugar desde donde comenzó a transmitir LT 10 Radio Universidad Nacional del Litoral hace exactamente 80 años. Casi emulando a los “locos de la azotea”, que en 1920 le ofrecían al mundo la maravilla de la primera transmisión radial de la mano de la ópera Parsifal, en el edificio de la ahora Facultad de Ingeniería Química se instalaron los primeros equipos que le dieron vida a la radio universitaria, cuando el país recién comenzaba a desandar los primeros pasos de la era radiofónica.

En la tarde del 18 de agosto de 1931 los pocos santafesinos que tenían en su hogar un equipo radioreceptor pudieron escuchar las palabras de Rafael Araya, en lo que constituyó la primera transmisión de LT 10, la radio que la UNL había decidido crear bajo la impronta del Instituto Social, el primer bastión eminentemente reformista de una institución que desde sus orígenes se enorgulleció de esas virtudes. Fue en el marco de un acto público en la por entonces Facultad de Química Industrial y Agrícola, en cuya terraza funcionaba la estación.

Ya antes, Araya se había expresado a favor de las potencialidades de este nuevo medio de comunicación, fundamentalmente como potenciador de los fines académicos que persigue la institución, cuando afirmaba que son evidentes “las amplias posibilidades que le están reservadas a este maravilloso medio de difusión cultural y nos hace pensar en la necesidad impostergable de su inmediata incoporación a la labor universitaria”. Para ese entonces, solamente una universidad contaba con una radio AM, la Universidad Nacional de La Plata, que había inaugurado su emisora siete años atrás.

Creada como una radio exclusivamente universitaria, emitió en un comienzo los días hábiles de 18.30 a 20. En esa incipiente programación tenían lugar contenidos vinculados con la información universitaria, agrícola-ganadero, arte y literatura; y sobre todo la difusión íntegra de distintas conferencias.

La transmisión no fue regular en esos años, debido a deficiencias del equipo transmisor. Tanto que la salida al aire se suspendió a principios de 1933 y por unos meses, para realizar las reparaciones necesarias e incluso mudar la emisora desde su lugar original al actual Rectorado, en un emplazamiento cercano al que actualmente ocupa. El 18 de junio de 1936 se reiniciaron las transmisiones, en lo que la historia bautizó como “la segunda etapa” de LT 10. Recién en 1953 la radio amplió su horario de transmisión a cinco horas (de 17 a 22) y comenzó a emitir programación los domingos.

“La radio de entonces fue el vínculo más certero para iniciar ese espíritu de extensión desde lo académico hacia lo comunitario”, comenzó a reflexionar el presidente del directorio de la radio, Luis Novara. Pero todavía faltaba mucho por recorrer.

El comienzo de la radio “moderna”

Puede decirse que la historia moderna de LT 10 comenzó en 1961. Diversos aspectos hicieron posible la consolidación de un nuevo proyecto comunicacional para la radio: las características técnicas del nuevo equipo transmisor, el rediseño de la estética y programación, la autorización para incluir publicidad comercial y una reestructuración jurídica y económica, que acompañó estos cambios.

A partir de la década del 60, la programación comenzó a estructurarse siguiendo una nueva segmentación de los oyentes, cada vez más numerosos y de una pertenencia social más popular que aquella de los aficionados a las audiciones de música culta de las primeras décadas.

Para esto fue clave la labor del Departamento Informativo, a cargo de Pedro Oscar Roteta, y la programación deportiva, que fue ganando espacio en los contenidos de la radio. Las transmisiones en vivo de los partidos de Colón y Unión y de l Maratón Santa Fe Coronda fueron un clásico de la década, que hicieron posibles los nuevos medios técnicos de los que disponía la radio y la intensa labor del equipo de periodistas.

Según indica Cecilia Parera en su trabajo “Radio LT 10: crónicas y testimonios sobre la voz de la UNL”, realizado bajo la dirección del arquitecto Julio Talín, ya para los primeros años de la década de 1970, Radio LT 10 había logrado “afianzarse entre la audiencia santafesina, destacada por la credibilidad de su información y la continuidad de su carácter cultural”.

Para esta época, y a fin de dar cabida a la intensa variedad de contenidos, el horario de transmisión se amplió hasta cubrir la casi totalidad de la jornada: solamente se interrumpía la salida al aire entre las 2 y las 5.

La historia reciente

Tras el capítulo negro que escribió la dictadura militar, la democracia trajo a la radio nuevos aires. A partir de 1983, empieza un nuevo ciclo en la vida de LT 10, caracterizado por el pluralismo, el respeto a los derechos humanos, la diversidad, la lucha por la justicia y una visión crítica de la realidad. En este período surge en la radio un “nuevo periodismo” de la mano de Jorge Conti, Marta Fassino, Guillermo Tepper, Rogelio Alaníz, Mario Cáffaro, Miguel Cello, entre otros.


También se arma un gran equipo en deportes, con Rodolfo Raviolo, Eduardo González Riaño, Oscar Bergesio, Walter Saavedra y Fabián Mazzi, que devolvieron a LT 10 el liderazgo en materia de transmisiones deportivas.


La radio a partir de los ‘90 se caracterizó por varios aspectos: la actualización tecnológica, participación creciente de los oyentes, campañas solidarias y una línea editorial que distinguió claramente a LT 10 como un bastión de la “resistencia cultural” a todo lo que significó el neoliberalismo: corrupción, individualismo, frivolidad. En este aspecto, se destacan las editoriales lúcidas y comprometidas de Jorge Conti.


La inauguración de FM La X y de LT 10 Digital terminaron por consolidar un círculo de medios que se alimentan entre sí, y que ofrecen una sólida estructura de comunicación, en respuesta a los tiempos que corren. “En todas estas décadas de existencia, nuestra emisora universitaria ha sido el palco elegido por los principales representantes de las diversas disciplinas. Por eso creemos que la radio ha cumplido y cumple un rol protagónico en la valiosa relación de nuestra Universidad con su comunidad, y seguirá siendo por muchos años más la radio de la gente”, puntualizó Novara.


El futuro


A partir del debate y la sanción de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, mucho se habla del importante rol que les cabe a las Universidades Nacionales, a favor de un periodismo más libre, responsable y democrático. En este aspecto, como en tantos otros, nuestra Universidad ha sido pionera, y lo seguirá siendo.


En materia de infraestructura, recientemente se inauguró una amplia y moderna sala multimedia, aprovechando el espacio físico que pertenecía a la vieja discoteca, hoy totalmente digitalizada. En este espacio se integran el área de pre-producción de la radio, la redacción del diario digital, parte de la Dirección de Comunicación Institucional de la UNL y un estudio de televisión. Se remodeló la Sala de Deportes, que recibió el nombre de Rodolfo Raviolo, a lo que se suma ahora la nueva Gerencia de Noticias, que llevará el nombre de Jaime Víctor Tepper. En el marco del plan de reequipamiento técnico, se renovaron equipos informáticos en distintas áreas y se adquirieron nuevas consolas de sonido para AM y FM. A esto se suma el mayor de los proyectos: la nueva señal televisiva, ya adjudicada por el gobierno nacional, y que en el mediano plazo formará parte del sistema de medios de la UNL.


2.jpg

Redactores de la Gerencia de Noticias en sus primeros años.

6.jpg

Tapa del diario Santa Fe, el 18 de agosto de 1931,

anunciando la inauguración de LT 10.

7.jpg

Actividad deportiva organizada por LT 10 Radio de

la Universidad Nacional del Litoral. Agosto de 1977

1.jpg

Personal técnico realizando sus tareas.

8.jpg

Unidad móvil de LT 10 frente al edificio de la radio,

en la década del ‘60.

Fotos: Gentileza Prensa UNL

4.jpg

Estudios Centrales con magnífica vista al patio de Rectorado.


9.jpg

“Radio Vieja” - Augusto A. Hosch probando los

equipos por él construidos para LT 10, el día de su

inauguración, 18 de agosto de 1931.


Programas que hicieron historia


En 1960 En esta década se destacó “Panorama deportivo”, con Pedro Oscar Roteta. Carlos Peisojovich condujo “Mundo Joven”. “Peiso”, Víctor Barbier y Enzo Bergesio estuvieron a cargo de “Ritmo de juventud”. En “Platea de éxitos”+ estaban Isabel Palacios, Peisojovich, Mauti y Gustavo Loyarte. El folclore tenía su espacio en “Peña Radial”, conducido por Jorge Alberto Hernández, Raúl Forzano, Elías Rubén Matusevich y Miguel Ángel De Orellana. Elsa Ramos hacía “De Santa Fe a París”, un programa de preguntas y respuestas realizado enteramente en idioma francés y “El lobo feroz”, inicialmente conducido por Beatriz Catania y luego por Duilia Ciuffo, buscaba atraer al público infantil.


En 1970 Se destacaron “Campamento Litoral”, conducido por Pedro Oscar Roteta; “Entre mate y mate”, conducido por Lucho Catania. Al promediar la década la apertura de la transmisión se realizaba con “Hola... buenos días” y “Comienza el día”, los fines de semana. Duilia Ciuffo, Jorge Hernández y Delia Bustos conducían “Juntos en la tarde”.


Dentro de la misma línea se encontraban “Quédese con nosotros”, con Jorge Reynoso Aldao, Corbacho, Miguel Ángel de Orellana, Ibáñez, Maluca, Louveld y Calviño; “Mujeres al día”, con Elsa Ramos; “Andando, simplemente andando”, con Alfredo Ariel Carrió; y “Despertar de sábado”, con Enzo Bergesio. Enzo José Volken inició en 1971 el programa “Velocísimo” y Hugo Palermo conducía “El deporte y su gente”.

En 1980 “De 8 a 13”, con Jorge Conti. Conti, junto a Jorge Ricci, Oscar Bergesio, Roberto Maurer, Carlos Roberto Morán y Juan Carlos Tizziani, realizaban “Café y bar” en horario vespertino. “La punta del ovillo” se inició en estos años, con la conducción de Duilia Ciuffo y Delia Bustos. Ciuffo, Bustos y Walter Saavedra hacían “El puente” en el horario central de la mañana. Nació “Diez en deportes”. En materia musical, se encuentra el ciclo “Noches en el Paraninfo”, conducido por Enzo Bergesio. Alaniz y Rafael Brusa conducían los domingos a medianoche “Los que esperan el alba”.

En 1990 Ya se recuerdan “Diez en Deportes” y “El cuarto poder”; “AM full”, con Susy Tomas; “Tomalo con calma” (Ana Fiol); “Segunda edición” (Jorge Conti); “Entre mate y mate”; “La solapa”, con Marta Ludueña y Juan Carlos Bettanín; “Lo que queda del día” (Alejandro Colussi y Emilio Jatón); y “Noticias tango club” (Enzo Volken y César Miño); “Peisonalísimo” (Carlos Peisojovich); “Página 10” (Gustavo Gallopo); “Directo al corazón” (Hugo Isaac), “Línea de 4” (Fabián Mazzi); “Sexta edición”, con Jorge Conti y Emilio Jatón; y “Hoy y Mañana”, con Rogelio Alaniz.


FUENTE: DIARIO 'EL LITORAL' de SANTA FE
Escenarios & Sociedad
Edición del Miércoles 17 de agosto de 2011





viernes, 17 de junio de 2011

Rogelio Alaniz: Hebe Bonafini y los derechos humanos




Hebe Bonafini y los derechos humanos


por ROGELIO ALANIZ

Hebe Bonafini y el gobierno nacional son responsables de lo que esta ocurriendo. Schoklender si se quiere es apenas un episodio policial. Nunca dejó de serlo. Quienes deben dar respuestas políticas a lo que está sucediendo son quienes han transformado a un símbolo político de la resistencia a la dictadura militar en una cueva de ladrones. También deberían decir alguna palabra quienes callaron o miraron para otro lado cuando el barro y el olor a podrido eran más que evidentes.

En lo personal debo decir que la noticia me sorprendió como a todos, pero no mucho porque sospechaba que esto tarde o temprano iba a ocurrir. No soy adivino, simplemente no me dejé seducir por cantitos de sirena ni amedrentar por chantajes emocionales por parte de quienes todavía no aprendieron que las grandes estafas se perpetran invocando los ideales más puros.

En mi archivo hay varias notas publicadas en este diario acerca del fraude político y moral cometido por Bonafini. Nunca dejé de criticar a la mujer que se atribuía casi de manera excluyente la titularidad de los derechos humanos en la Argentina, mientras que desde hacía más de quince años su principal operador era un parricida. Y, en los últimos tiempos, su contadora pública es una ex ministra que todavía no pudo explicar qué hacía un paquete de cien mil dólares en el baño de su despacho.

Quienes hemos criticado la conducta de Hebe Bonafini, hemos sido acusados por el coro oficialista y su comparsa de las peores cosas. Pienso en varios nombres, pero el primero que me viene a la memoria es el de Elisa Carrió, acusada de fascista por esta mujer que usa esa palabra como un insulto, porque seguramente si supiera qué es el fascismo corregiría sus comportamientos, muchos de ellos rayanos por su violencia e irracionalidad en la más cruda tipología fascista.

Es que hace rato que Bonafini no tiene nada que ver con los derechos humanos. Los ignora y en más de un caso hace exactamente lo opuesto. Hace falta ejercer la impunidad moral más absoluta para decir por ejemplo- que sus hijos simbólicos hoy son Amado Boudou y Julio de Vido. A más de uno le llama la atención la complacencia que ciertos izquierdistas han tenido con Bonafini. A mi no, porque a cierta izquierda la fascina los comportamientos autoritarios.

Los hechos no me dejan mentir. Que Bonafini haya apoyado la masacre de las Torres Gemelas, para sus epígonos fue un tema menor; que haya descalificado a Horacio Verbitsky por su condición de judío, fue un detalle irrelevante; que a los bolivianos que intentaron convocarse en la Plaza de Mayo para protestar por la discriminación esta buena mujer los haya insultado con términos que deberían haber ameritado una intervención del INADI, fue una anécdota.

Hoy se la pretende disculpar en nombre de su ignorancia. Falta que alguien diga que se trata de una pobre anciana engañada en su buena fe. Curiosa viejita desvalida que hace una semana acusó a Macri de hijo de puta sin otro fundamento que su pulsión; inocente criaturita de Dios que interpelada por el escándalo no vaciló en esconderse detrás de los muertos y decir que ante tanta sangre derramada no estaba dispuesta a hablar de “pelotudeces”.

Digamos las cosas como son: Hebe Bonafini nunca debió haber ocupado el lugar que ocupó. Y mucho menos haber ejercido el poder absoluto como lo ejerció. Bonafini ignora lo que es una política de derechos humanos. Defendió a sus hijos y en todo caso defendió a Madres o a la imagen muy personal e interesada que ella modeló de las Madres. Para Bonafini, las otras instituciones de derechos humanos fueron, son, una competencia, una molestia.

Ahora se habla de sus años de lucha, como si las luchas del pasado justificaran las miserias del presente. Es verdad que como tantas madres ella salió a la calle a reclamar por la desaparición de sus hijos. Muy noble, muy justo, pero pongamos las cosas en su justo lugar. Todos luchamos por nuestros hijos, los buenos y los malos, los demócratas y las fascistas.

Es un mérito defender a los hijos, pero es un mérito inscripto en nuestros instintos, en nuestra sangre o en nuestra memoria civilizatoria. Una leona, una mona, también lo hacen, pero lo que no hacen las fieras y las alimañas es luchar por la vida de los otros, de los que no conocen, de los que merecen vivir no porque son nuestros hijos o nuestros padres, sino porque son seres humanos. Esta verdad a Bonafini la deja indiferente. Madres dejó de ser una causa colectiva para ser su causa. Por ese camino, Madres e transformó en Madres Sociedad Anónima.

Yo lo siento si pincho globitos, algunos inflados con ingenuidad y otros con mala fe. Yo lo siento, pero Hebe Bonafini nunca fue otra cosa que una doña Rosa enojada. Sus pulsiones, sus exabruptos, sus prejuicios así lo confirman. No hay nada en Bonafini que permita ubicarla en el universo de valores progresistas. Ejerció el poder de Madres como una matrona déspota y quisquillosa, y como jamás se preocupó por cultivar sus ideas y salir del mundo de los instintos y los prejuicios para abrazar una causa más generosa, quedó prisionera de sus apetencias más elementales, las que nacen del poder y el mal humor.

Y esto no lo empezó a hacer ahora. Lo hacía en 1981 cuando yo la conocí y discutí con ella en el local de la APDH que entonces funcionaba en Zavalla 3043. Ya para entonces Hebe Bonafini se había acostumbrado a no consultar a nadie, a decidir por su cuenta. A ser la jefa, la patrona. Schoklender ingresó a las Madres en este contexto. Ninguna madre fue consultada sobre la conveniencia de otorgar semejante nivel de poder a alguien cuyo exclusivo mérito fue haber cumplido una condena por parricidio. Alguna vez habrá que estudiar qué mecanismo se disparó en esa relación entre la madre que le mataron los hijos y el hijo que mató a la madre. Alguna vez.

Lo que en todos los casos debe quedar claro, es que el escándalo que ahora estalla no empezó ayer, ni siquiera antes de ayer. Bonafini es responsable, pero también es responsable el entorno que le toleró y le alentó todos estos disparates en nombre de la revolución social o en nombre de algún buen negocio. El consentimiento y la complicidad en este caso estuvieron acompañados de la mistificación y la mentira. ¿O acaso no es una mentira los 30.000 desaparecidos? ¿Y no es una mentira confundir represión ilegal con genocidio?

Se dice que Bonafini se equivocó, pero no robó. Habrá que investigar si es así, pero advierto que para ser corrupto no es necesario enriquecerse, que existen otros estímulos que corrompen que no son necesariamente monetarios. Admitamos que Hebe no robó, pero dejó que robaran. No robó, pero se dedicó a acumular poder. Y además, no le tembló el pulso para vender el pañuelo al peronismo.

El año pasado escribí una nota en la que decía que Raúl Alfonsín se había equivocado con Bonafini. Alfonsín supuso que el entendimiento con las Madres pasaba por lo político, cuando en realidad lo que Néstor Kirchner vino a demostrar es que ese entendimiento era económico. Y en este punto hay que ser claros. Con Bonafini no era necesario hacer mucho para corromperla, pero convengamos que el kirchnerismo se encargó de dar los pasos necesarios para que esto ocurriera, sumando a sus méritos el haber sido la única fuerza política en el mundo que corrompió a una institución de derechos humanos.

¿Y los juicios a los militares? ¿Y la derogación de la obediencia debida y el punto final? ¿Y Brinzoni subido al banquito para descolgar el cuadro de Videla? Todo muy lindo, pero están cazando leones en el zoológico. En el mejor de los casos están metiendo presos a viejitos que los llevan a Tribunales con los pañales puestos porque no controlan los esfínteres.

Siempre se dijo en los seminarios de derechos humanos que toda institución que lleva ese nombre no puede someterse a ningún partido político por más popular que sea. Siempre se dijo que los derechos humano son de la sociedad y no del Estado y que, por lo tanto, todo compromiso económico con el Estado es la antesala de la corrupción. Siempre se dijo, pero nunca se practicó

Lo que vale para Bonafini vale para todos los que dicen defender los derechos humanos. Me parece muy bien que la señora Estela Carlotto declare que Bonafini debe ser investigada, pero para que esa declaración no sea sospechada de ajuste de cuentas interno, la señora Carlotto debería empezar por retirarse de los actos oficiales del kirchnerismo y alejar toda sospecha acerca del tráfico de influencias que dicen que ejerce a favor de sus familiares.

Conclusión, el barco de Hebe Bonafini hacía rato que venía averiado. Se le atribuye al funcionario norteamericano Foster Dulles haber dicho que ningún gobierno resiste un cañonazo de un millón de dólares. Algo parecido pensó el peronismo con las Madres y cumplió su objetivo con su habitual eficacia.


FUENTE: publicado en el DIARIO EL LITORAL

SANTA FE, 11 de Junio 2011

Sobre el autor

Rogelio Alaniz es columnista y editorialista del diario El Litoral de Santa Fe (Argentina). Es periodista de LT10 Radio Universidad Nacional del Litoral. Actualmente, se desempeña con docente de Historia en la Universidad Nacional del Litoral.

Tiene cinco libros editados:

  • La Década Menemista. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, 2000
  • Hombres y mujeres en tiempos de revolución: de Vértiz a Rosas. Santa Fe: Universidad Nacional del Litoral
  • Aquellos fueron los días. Santa Fe, Ediciones UNL. 2002. (novela)
  • Hombres y mujeres en tiempos de Progreso. De Roca a Sáenz Peña. Santa Fe. Ediciones UNL y Rubinzal Culzoni Editores.
  • Hombres y mujeres en tiempos de orden. De Urquiza a Avellaneda. Santa Fe, Ediciones UNL, 2006

fuente: Blog de Rogelio Alaniz
http://www.rogelioalaniz.com.ar/







domingo, 16 de enero de 2011

Querida Maria Elena Walsh, por Rogelio Alaniz

En su casa. Con una sonrisa que armoniza
con sus textos, María Elena posa rodeada de libros.



Crónica política


Querida María Elena


Rogelio Alaniz


Murió María Elena Walsh. Tenía ochenta años, pero para todos los que la quisimos la edad carecía de importancia porque las personas como ellas suelen derrotar a las cronologías. Lo primero que debo decir es que mis hijos disfrutaron de sus canciones. Mi nieto las está empezando a disfrutar. A los hijos y los nietos de mis amigos les pasó más o menos lo mismo: crecieron escuchando “La vaca estudiosa”, “Manuelita la tortuga”, “Marcha de Osías”, “El show del perro salchicha”.


Se me ocurre que millones de personas vivieron experiencias parecidas, al punto que, sin exagerar, podría decirse que desde los años sesenta a la actualidad el universo de la infancia está poblado por las imágenes de sus poemas y el tono de su voz. ¿Cuántos chicos se durmieron escuchando sus canciones? ¿cuántos dejaron de llorar gracias a la magia de su voz y sus poemas? ¿cuántos chicos las canturrearon en la ronda de la plaza, jugando en las hamacas, tirándose del tobogán, arriba de un árbol, en las fiestas infantiles? Por todas estas pequeñas maravillas, todos le estamos infinitamente agradecidos. Por haberles dado alegría a nuestros chicos, por haberles educado la sensibilidad, la inteligencia, el buen gusto. Sin las canciones de María Elena y las páginas de Mafalda, seguramente la vida de nuestros hijos sería mucho más pobre.



No quiero exagerar, pero aprovechando las circunstancias quiero tomarme la licencia de decir que todo lo bueno que hay en la Argentina de hoy ocurre porque en aquellos años hubo una escritura, una poesía y un particular sentido del humor que le enseñó a los chicos a pensar, a sentir, a desarrollar el espíritu critico, a mirar a los otros y sobre todas las cosas, a reírse, no de los otros, sino de ellos mismos.


Eso es lo que pasaba, sus canciones invitaban a reír, a jugar, a tomarse de las manos y a quererse. Escuchar sus poemas era un antídoto contra la mala onda, el egoísmo, la agresividad, la violencia. No voy a caer en la ingenuidad o la torpeza de decir que el mundo va a cambiar gracias a un puñado de canciones infantiles o que el ser humano dejará de ser injusto por haber disfrutado de esos poemas. Pero admitamos que en esta vida, donde existen el odio, la violencia, la injusticia, estas pequeñas creaciones del corazón alientan la esperanza de que es posible un mundo más justo y que, a pesar de todo, el ser humano siempre es capaz de dar lo mejor de sí.


No voy a sobreestimar los efectos que pueden causar en una sociedad las canciones de María Elena, pero tampoco los voy a subestimar, salvo que alguien suponga que la poesía no provoca ninguna consecuencia sobre las sociedades y el corazón de los hombres. El amor, la ternura, los sentimientos nobles no alcanzan para hacer una sociedad más justa, pero no hay sociedad justa sin esos sentimientos.



Pienso en María Elena y recuerdo un poema de Borges que dice que personas como ella son las que están salvando al mundo. Se refiere a personas que no ejercen el poder, que no lo exhiben, no lo disfrutan, y, sin embargo, con sus pequeños actos permiten que el mundo sea un lugar digno de ser vivido. María Elena simplemente nos recuerda con su presencia el poder de la poesía, un poder singular, casi invisible, ajeno a la dominación, muchas veces poco efectivo, pero necesario y, en circunstancias límite, indispensable.



María Elena Walsh escribió relatos, poemas, con Leda Valladares se propuso renovar el folklore pero, si se me permite, yo me atrevería a decir que su gran hallazgo, su aporte decisivo a la poesía fueron las llamadas canciones infantiles. Ya sé que no existen poemas para niños, para viejos o para adultos, que existen poemas y punto, pero en su caso podemos permitirnos hablar de los poemas para niños, cuya virtud precisamente fue que los pudieron disfrutar los niños y los grandes. Ese fue su talento, su maravilloso y original aporte.


Hasta ese momento, hasta el momento en que empezó a escribir lo suyo, las canciones para niños eran canciones pavotas, en algunos casos tontas, en todos los casos viejas, y con algunas, realmente, los chicos no perdían nada si no las escuchaban. Abundaban las madrastras perversas, los lobos feroces, los gatos engullidores de ratones, los osos malos, los ogros malditos y los padres que dejaban abandonados a los niños. Llegó María Elena y todo cambió. Los lobos, los osos, las tortugas, las vacas, los monos, se transformaron en personajes deliciosos, encantadores. Como el personaje de la fábula, María Elena humanizaba todo lo que tocaba: un gato, una nube, un perro, una gaviota, un oso, una naranja. Sus canciones no asustaban, divertían y enseñaban a pensar, a ser solidarios, a querer, a no avergonzarse de los buenos sentimientos. En ninguno de sus poemas hay consejos, recomendaciones del estilo “maestro Ciruela”.


María Elena “no baja línea”, pero quienes participan de su universo aprenden a reírse, a ser solidarios, compasivos y, por sobre todas las cosas, buenos. María Elena Walsh no sólo escribió canciones infantiles. Temas como “El vals municipal”, “Réquiem de madre” “Serenata para la tierra de uno”, “Los ejecutivos”, “Como la cigarra”, son memorables porque han sabido identificarse con un tiempo, con la sensibilidad de una generación o de varias generaciones. Siempre he escuchado sus canciones, he leído sus poemas y, como ocurre con estas cosas, algunos me gustaron más que otros, pero a mi modesto criterio el poema más logrado, el que llega más lejos y golpea más fuerte es “Eva”. He leído varios poemas a Eva Perón, pero de todos ellos, por lejos, el mejor es el de María Elena.

No sé que pensaba ella políticamente, no le conozco compromiso partidario, pero me consta que era progresista, que siempre defendió las causas justas, que su voz fue una de las primeras en romper el silencio de la última dictadura y que en los años cincuenta, al igual que Cortázar o Yupanqui, se fue de la Argentina porque no soportaba al peronismo, en particular la obsecuencia, el servilismo, la alcahuetería, el desprecio y el manoseo de la cultura. Sin embargo, esta mujer que no fue peronista -y que seguramente en algún momento fue antiperonista- se dio el lujo o tuvo la grandeza espiritual de escribir el mejor poema a la mujer más controvertida pero más significativa de nuestro imaginario popular. Nadie, si se me permite, ha dicho de Evita cosas tan lindas, tan duras y tan verdaderas, Nadie ha hablado con tanta sinceridad y tanta honradez. Es extraño nuestro país, la mejoras palabras sobre Facundo Quiroga las escribió Sarmiento, su enemigo; la mejor biografía de Sarmiento la hizo un católico conservador como Manuel Gálvez; la biografía más emotiva de Lisandro de la Torre la escribió un comunista; el mejor poema a Eva lo hizo una mujer que no era peronista. ¿Es el mejor? Claro que lo es. Y es bueno porque carece de la idolatría de los incondicionales y del resentimiento de sus enemigos. María Elena escribe con furia y con dolor. Evita la desborda y la excede. Asume todas las contradicciones, las del personaje e incluso las suyas propias. “No sé quién fuiste pero te jugaste/ Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo/ metiste a las mujeres en la historia/ de prepo, arrebatando micrófonos/ repartiendo venganzas y limosnas/ Bruta como un diamante en un chiquero/ ¿Quién va a tirarte la última piedra?”.


María Elena no se priva de nada en ese poema, por eso es grande, porque desde la poesía encuentra una verdad que seguramente no pudo hallar en la política o la historia. “Tener agallas como vos tuviste/ fanática, leal, desenfrenada/ en el candor de la beneficencia/ pero la única que se dio el lujo de coronarse por los sumergidos”.


María Elena Walsh murió fiel a sí misma. No son muchos en este mundo los que pueden jactarse de ello. Discreta, noble y valiente. Vivió sus ideas, su arte y su sexualidad asumiendo todas las consecuencias. Desdeñó los oropeles de la fama, despreció las operaciones de marketing. Cuando fue necesario jugarse demostró que sabía ser valiente; pero por sobre todas las cosas le dio alegría a la gente, alegría auténtica, liberadora.


Por todo ello estoy, estamos, agradecidos. Cómo no estarlo si fue una mujer justa en el sentido más pleno de la palabra. Por supuesto que la vamos a extrañar. Sus canciones, sus poesías, estarán con nosotros, será una manera poética de tenerla cerca, de saber que nos acompaña. María Elena Walsh ha muerto, pero no ha desaparecido, no la borraron y, por supuesto, no fue sola a su propio entierro: todos nosotros la acompañamos, algunos llorando con lágrimas, otros llorando en silencio, pero todos llorando limpias lágrimas de tristeza.


Fuente: diario EL LITORAL DE SANTA FE-
FOTO: agencia dpa