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viernes, 20 de febrero de 2015

CIUDAD DE SANTA FE: Artesanos e industriales


Artesanos e industriales


Por Humberto Terrizzano

Introducción:

Antes de ingresar de lleno al tema, consideramos prudente hacer algunas aclaraciones, a los efectos de establecer los límites del trabajo.

La ya varias veces centenaria historia del asentamiento de la ciudad comienza tres siglos antes de la llamada Revolución Industrial, por lo que "industria" y "artesanía" estarán incluidas.

El ámbito económico, en el que se desarrolla la vida productiva del núcleo urbano, excede en muchos casos los límites del ejido territorial del municipio capitalino, lo que motiva que el área geográfica en que se ubican los establecimientos o se desarrollan las actividades productivas incluidas en este bosquejo es la que, sin demasiadas precisiones, podemos denominar Gran Santa Fe.

Es conocido que en la República Argentina, la rama del conocimiento denominada "economía urbana" ha tenido escaso desarrollo; a esto se suma en nuestro caso la falta de trabajos sistemáticos y abarcativos sobre historia económica de nuestra ciudad.

Para la presente colaboración se ha recurrido a diversos trabajos que encaran de manera parcial o sectorial el tema, corriéndose el riesgo de caer en omisiones, incluso significativas. Por ello se hace la salvedad de que este trabajo no es exhaustivo.

La etapa colonial y las primeras décadas del siglo XIX

La fundación de la ciudad y su posterior traslado se inscriben en una estrategia de ocupación territorial, reiteradamente tratada por los historiadores.

No se debió a la existencia de algún recurso natural de especial valoración en ese entonces.

Fundamentalmente se apreciaba la proximidad del río y la posibilidad de establecer un punto de transferencia de comunicaciones y transportes entre los modos terrestres y acuáticos.

Incluso en tiempos de la fundación aún no había proliferado la existencia de ganado vacuno y caballar, que caracterizaría a estas llanuras en los siguientes siglos.

La llanura con tierras fértiles, en un clima templado y razonablemente húmedo, no constituía por ese entonces un recurso particularmente atractivo.

La cultura de la producción de cereales y oleaginosas se agotaba en la satisfacción de las necesidades de la demanda del mercado local, que según actas del Cabildo nunca se cubrían, originándose períodos de escasez y carestía.

En esto la ciudad y su hinterland se diferenciaban de otros asentamientos coloniales en el territorio de lo que es hoy la República Argentina, que producían algunos productos que excedían la demanda del mercado local. Yerba mate en Misiones, vino en Cuyo, azúcar en Tucumán, hilados y telas en los valles y altiplanicies andinas, etc.

La población aborigen de la región había vivido y vivía en la llamada cultura de los "recolectores de alimentos", una etapa previa a la aparición de la agricultura, y con ella la superación del nomadismo y la generación de hábitos de previsión.

Las actas del Cabildo describen que luego del "traslado", paulatinamente se van construyendo viviendas y otros edificios de "muros de ladrillos y cubiertas de tejas", muy probablemente producidas en el entonces pequeño poblado.

Las tareas industriales-artesanales efectuadas en los primeros siglos probablemente se vincularon con la satisfacción de las necesidades elementales del pequeño número de habitantes, que lentamente crecía entre los cursos fluviales del Salado y el sistema del Paraná.
Cabe recordar que con anterioridad a la Revolución Industrial la mayoría de la población se limitaba a demandar para su subsistencia un número muy limitado de bienes y servicios, conforme a sus necesidades de alimentación, vestido y vivienda.

Los historiadores narran que en períodos de florecimiento del comercio se construían o reparaban carretas y seguramente se efectuaban reparaciones de embarcaciones o la construcción de otras de menor porte.

Revolución Agrícola

En el marco del proyecto de país delineado por la Constitución de 1853 se fundó la Colonia Esperanza en 1856 y poco después las de San Carlos y San Jerónimo Norte.

El impacto de estas innovaciones sobre la ciudad se fortalece a partir de 1885 cuando el ferrocarril vincula a las colonias con Santa Fe.

Otros aspectos destacables de la Revolución Agrícola Santafesina son: que la misma desde un inicio se planteó como agricultura comercial, ya que el colono producía para "vender" no sólo para subsistir; que pronto la producción cubrió la demanda del país y generó saldos exportables.

La Revolución Agrícola generó cambios en múltiples aspectos. Respecto de la producción industrial-artesanal, la clasificación se realiza teniendo en cuenta cuatro grandes aspectos:

1. El agregado de valor a la producción primaria.

El cultivo dominante en el entorno ciudadano era el del trigo. Pronto aparecen los molinos que lo transformaban en harina y otros subproductos.

Para hacer algunos nombres en la exposición efectuada en la ciudad de Santa Fe en 1887 se presentaron productos de los molinos: Bauer y Sigel; Droz; Palacios; Wildemuth; Melosi y Cía.; Mayer Hnos. y Borsoni y Tuells.

Otra rama que tuvo temprano desarrollo fue la relacionada con el curtido y laboreo del cuero.
A partir de los cereales y otros productos de la tierra comenzaron a funcionar destilerías que producían aguardiente y alcoholes.

2. La fabricación de herramientas y equipos para la producción agrícola.

En la mencionada exposición de 1887 se presentaron los siguientes equipos producidos en la ciudad de Santa Fe:
 Metrailler (Guadalupe) arado de sacar papas; Carlos Cerana, noria completa y máquina de hacer fideos.

De la producción de otras localidades se exhibieron: Schneider Hnos. de Esperanza; arados de varias rejas y sembradoras; de la misma localidad, la firma Muller, una bomba de agua, y Carlos Meiners artículos de talabartería y arreos. Falco de San Agustín, un carro de cuatro ruedas.

3. Trabajos vinculados con los sistemas de transporte.

La instalación y el funcionamiento de los ferrocarriles a partir del 1º/1/1885, requirieron de la existencia de talleres para el mantenimiento y reparación de vagones y locomotoras. Esos talleres introdujeron otras modalidades de trabajo en la zona y la aparición de nuevas especialidades laborales como caldereros, forjadores y torneros.

Con respecto a los transportes acuáticos, Alfredo Mareori de Santa Fe presentó en la exposición provincial efectuada en Rosario en 1888, "una ballenera de 7,40 m de largo y otro barco de 18 m de largo".

4. Incremento acentuado de la industria de la construcción.

El rápido crecimiento poblacional, que las transformaciones generadas por la puesta en producción agrícola del recurso tierra, hasta ese entonces mayoritariamente ocioso, generó una rápida y creciente demanda de viviendas y otros edificios destinados a cubrir las necesidades de servicios de una población cada vez más numerosa.

A la tradicional fábrica de tejas de los Cervera, ubicada en tierras de lo que hoy conocemos como Parque del Sur, se le sumó en 1928 el importante establecimiento ubicado en el paraje La Guardia de los Hermanos Alassio, que comenzó produciendo ladrillos, tejuelas y baldosas, dedicándose después a los productos de gres cerámico vitrificado y sin vitrificar.

Como se sabe, la construcción es una "industria industrializante", ya que para su funcionamiento requiere el aporte de productos de otras ramas. Cerámicas, carpinterías, herrerías, mosaiquerías, etc.

El espectacular crecimiento económico de fines del siglo XIX y comienzos del XX no sólo generó atracción poblacional, que aportaba sostenidamente mayores demandas, sino también un fortalecimiento de los recursos disponibles para la inversión pública.

El modesto poblado de comienzos del siglo XIX tuvo, un siglo después, capacidad para ejecutar obras de envergadura (terminales ferroviarias, Casa de Gobierno, Teatro Municipal, importantes templos, etc.).

Panorama de 1910

El anuario estadístico municipal de 1910 registró, para la jurisdicción de la ciudad, los siguientes tipos y cantidades de establecimientos:
El listado no incluye fábricas de pan, herrerías, carpinterías, etc., que sin duda existían, pero que probablemente no fueron considerados establecimientos industriales.

Tampoco considera las "lecherías" como "en gran escala" (1887) de los Sres. Clucellas / "Lechería Modelo" (1889) del Sr. Quevedo / "La Granja Blanca" (1899) de Jacinto Demaría.

La industria láctea, que tuvo importancia en la ciudad a partir de 1910, será tratada por separado.

Unión Industrial de Santa Fe

Fundada el 15 de agosto de 1923
Socios promotores: Pablo Gervasoni, Julio Hateau, Guido Tognolo, Florindo Monti.
Antecedentes: 19 de setiembre de 1921: reunión de delegados de los grupos gremiales de la sociedad industrial de la construcción y afines.

Comisión general: Constructores: Domingo Tettamanti, Casimiro Lomello, José Mai, Tarquino Gervasoni. Carpinteros: Antonio Marpiomi, Domingo Spagni, Carlos Bellocchio. Metalúrgicos: Luis Leoni y Paolantonio. Marmoleros: Alcides Napoleón. Pintores: Guido Tognolo. Yeseros y escultores: Pablo Rouquie.

En 1923, con el presidente ingeniero Alejandro Pozzo di Borgo, se disuelve Industriales de la Construcción y Afines, y se creó Sociedad Unión Industrial de Santa Fe.
Socios fundadores: José Urbano Aguirre, Cándido A. J. Balma -metalúrgico-, Julio E. Hateau, Abel R. González, Santiago Toreta, Antonio Marzioni, Guido Tognolo -pintura-, Juan Saint Germain -metalúrgico-, Pascual Gagneten, Rafael Stamatti -constructor-, Luis Leoni -metalúrgico-, Florindo Monti, Francisco Giorgi, Juan Cordini, Marcos Ambrosio Socios fundadores y honorarios: Domingo Spagni -carpintero-, Antonio Iaffei, Pedro Mazzuchelli, Néstor Casabianca -industria láctea-, Eduardo Boglione, Pablo Gervasini, Pablo Cattaneo, Juan Simonutti, Luis Tacca. Socios honorarios: Miguel Cerana, Artigas Sierra Gil.

1871 - Exposición de Artes y Productos Argentinos - Córdoba

La provincia de Santa Fe expuso: fideos, cerveza, ladrillos, botines, maderas del Paraná, cemento Portland, artefactos de hierro y bronce, harinas, maderas, etc.

1887 - Exposición de Santa Fe

Se expusieron entre otros productos: harinas de los molinos de Bauer y Sigel, Droz, Palacios, Wildemuth, Melosi y Cía., Mayer Hnos. Borsoni y Tuells. 8 stands de vinos y productos alcohólicos, 7 stands de cervezas, 5 stands de aceites de nabo y lino. Máquinas para hacer fideos fabricadas en Santa Fe. Bombas con diversos motores realizadas en Santa Fe y Esperanza. Máquinas de coser bolsas fabricadas en Rosario. Muestrario de medallas acuñadas (Sr. Caccia). Grabados, trabajos de alfarería, fotografías, muebles, etc.

El jurado estuvo formado por los Sres.: Ignacio Crespo, Ricardo Aldao, Carlos Cerana, Manuel Parma, Pablo Gómez, Luciano Leiva, Alejandro Lamothe y Dalmiro Videla.

Premiados: Aceites de maní y nabo - Bouchard y Caldeiron - Santo Tomé. Calzado - José Guala. Arado para sacar papa - Metrailler - Guadalupe. Noria completa - Carlos Cerana. Máquina de hacer fideos - Carlos Cerana

Premiados de otras localidades: Licores - Costa y Falcone - Rosario. Licores - Pini y Balbiani - Rosario. Cerveza - León Anthony - Esperanza. Calzado - Machello Hnos. - Rosario. Art. talabartería y arreos - Carlos Meiners - Esperanza. Arados de varias rejas - Schneider Hnos. - Esperanza. Sembradoras - Schneider Hnos. - Esperanza. Carro de cuatro ruedas - Falco - San Agustín. Bomba de Agua - Müller - Esperanza. Molino económico - Wildermuth - Rosario.

Productos de Santa Fe en Exposición Pcial. - Rosario - 1888

Columnas de hierro fundido con capiteles - F. Grande y F. Falco. étiles sencillos para labranza - Juan Weler. Rastra de dos cuerpos - Horler Schutz. Bebidas - Carlos Stragiosti . Tipografía y Encuadernación - Colmegna. Ballenera y Barco - Alfredo Maregri.

Industria Láctea

El hecho de que parte de los inmigrantes que protagonizaron la "Revolución Agrícola", procedían de regiones de Europa con tradición en la producción lechera, provocó que este tipo de producción se desarrollara entre nosotros.

En 1903 se dicta la ley Nº 1.181 que exonera del pago de impuestos a los "... que se ocupen de la elaboración de los productos de la leche".

Las crónicas narran que ese mismo año Carlos Eguía pone en funcionamiento la fábrica de manteca "a vapor" que denomina "La Manena".

Pronto aparecerán otras iniciativas, entre las que podemos mencionar:
La Familia (después Marymil) de Salvador Macagno y Cía. Inaugurada el 30/09/1909, la inversión inicial fue de $ 150.000 entre la maquinaria que se importó de Europa se destacaba una desnatadora "Alfa Laval". 

Pronto abrió varias sucursales e incorporó la fabricación y venta de hielo. Exportaba a Inglaterra especialmente manteca y habría llegado a comprarle su producción a 1.200 granjeros.

En 1920 se transformó en la Sociedad Anónima Salvador Macagno y Cía. Ltda. con un capital de $ 2.000.000.

La Técnica, iniciativa de Néstor Casabianca, comenzó sus actividades en 1905 y se organizó definitivamente en enero de 1911. 

Pronto instaló sucursales en la ciudad y designó representantes en Capital Federal y otras provincias. Exportaba manteca y caseína a los EE.UU. e Inglaterra. Incluso hay registrados envíos a África. En 1940, ocupaba aproximadamente a 400 personas. 

Con el suero alimentaban cerdos en la Granja La Esmeralda. En 1942, se incorporó la producción de leche y huevos "en polvo".

La Unión Santafesina fue establecida en 1916 por Enrique Monti. En 1926 elaboraba 20.000 litros diarios de leche fluida producida mayoritariamente por tambos de la zona de Franck y Las Tunas.

La sustitución de importaciones

El reemplazo de productos industriales, por otros de fabricación nacional, se aceleró considerablemente a partir del inicio de la llamada Segunda Guerra Mundial en 1939, al cesar la llegada de esos productos desde los lugares habituales de abastecimiento: Europa y los EE.UU.; y se consolidó en la posguerra cuando "la sustitución de importaciones" se transformó en una política de Estado, con apoyo crediticio y protección arancelaria.

Pero entre nosotros había comenzado mucho antes, impulsada por hombres inquietos y hábiles para producir muy diversos productos. Esta realidad quedó claramente evidenciada por la fundación el 15/08/1923 de la "Sociedad Unión Industrial de Santa Fe", entre cuyos fundadores se encuentran empresarios de muy diversas ramas.

La nueva entidad reemplazó la fundada el 19/09/1921 con la denominación de "Sociedad Industriales de la Construcción y Afines" en cuyos registros aparecen los "constructores" Domingo Tettamanti, Casimiro Lomello, José Mai, Tarquino Gervasoni, etc.

En la misma entidad, actuaban los carpinteros: Antonio Marponi, Domingo Spagni y Carlos Bellocchio; los metalúrgicos Luis Leoni y Paoloantonio; el marmolero Alcides Napoleón y el pintor Guido Tognolo.

La nómina de rubros representados por los asociados a la Uisa en 1943, que se publica por separado, muestra la diversidad de la producción industrial de la ciudad en ese entonces.

La "sustitución de importaciones" produjo en la ciudad, y muy especialmente en su área de influencia, que numerosas iniciativas artesanales se transformaron en industriales evolucionando de manera dispar en las siguientes décadas.

La Promoción Industrial

Denominamos de esta manera al período que se inicia en 1959 con la presidencia del Dr. Arturo Frondizi y la gobernación del Dr. Carlos Sylvestre Begnis en el cual el impulso a la industrialización fue muy importante.

Aproximadamente en este período se establecieron en el Gran Santa Fe:
Industria Automotriz Santa Fe: que producía los automóviles "Auto Unión-DKW". Impulsada por el Dr. Enrique Ariotti, se erigió en Sauce Viejo. Posteriormente, las instalaciones fueron alquiladas por la multinacional Fiat que la fue ampliando hasta llegar a producir tractores, motores y camiones pesados.

Tool Research Argentina SAIC, se instaló próxima a la planta anterior dedicándose en sus diversas etapas a la producción de engranajes, cajas de velocidades y trabajos de galvanoplastia.

Un grupo de industriales locales tuvo la iniciativa de impulsar a Metalurgia Santa Fe para fabricar vagones, calderas y tanques.
Industrias Urvig SA, que funcionaba en las proximidades de Av. Alem, montó en Sauce Viejo una fundición de magnitud.

En el rubro metalúrgico, también funcionó la acería El Rincón SA que producía aceros especiales (al cromo, cromo/níquel y otros) en las proximidades de la localidad del mismo nombre.

En la industria de carrocerías, se impulsó la puesta en marcha de: Face SA, carrocerías especiales para automóviles en Sauce Viejo, Beck Argentina SA construcción integral de ómnibus en el camino a Córdoba y en el sur de la ciudad Evasio Germán Varese fabricaba carrocerías de ómnibus.

En los '60 la Unión Industrial fue presidida por los Sres. Juan Luis Balma, Reynaldo Gervasini y Evasio Germán Varese.

Derivadas de la Facultad de Ingeniería Química

La facultad de Ingeniería Química de la UNL, que durante varias décadas fue la única en el país, preparó especialistas que en muchos casos desarrollaron su vocación industrial en la ciudad. Entre otras recordamos a: Cidal, productora de productos de látex impulsada por el ingeniero Golinsky. Celulosa Moldeada, instalada en el puerto donde actuó el ingeniero químico Eduardo U. Zurbriggen. Plastilit, alfombras para vehículos del ingeniero Eduardo Zogbi y Sra. Madel, manufactura de elastómeros del ingeniero Italo Reale.

Desindustrialización y renovación

En las dos últimas décadas, el panorama industrial de la ciudad se hace más complejo. Por una parte nacen, crecen o se consolidan antiguos y nuevos emprendimientos, algunos de singular importancia.

Se expande la Cervecería Santa Fe y deja de funcionar la planta de Schneider.

Al cierre del Molino Marconetti se suma el de Lupotti y Franchino. Dejan de funcionar Sideral y Meitar Aparatos, se crean o expanden Fapersa, Cinter, Bahco y Purina, entre otros.

En el distrito Sauce Viejo, cesan su actividad establecimientos de importancia como Fiat, Tool Research y la fundición Urvig.

Cesa casi por completo la industria basada en el agregado de valor a la producción primaria regional y crece o se consolida la que ofrece productos a un mercado más amplio.

Para terminar, una referencia al elevado número de establecimientos, pequeños en la mayoría de casos, que satisfacen prioritariamente al mercado local de gran cantidad de productos.

Participación en Ferias Internacionales

A partir de 1855 en que se efectuó en Londres una gran feria internacional, este tipo de exposiciones-competencias, se sucedieron en Europa y en Estados Unidos.

Las exposiciones sirvieron para que jurados especializados juzgaran la calidad de los productos y otorgaran premios, generalmente medallas.

Estos premios o menciones constituían un gran orgullo para los empresarios que los recibían. Generalmente, incorporaban a las etiquetas o pinturas de sus envases reproducciones de esos trofeos.

La información disponible indica que ya en 1867 la provincia de Santa Fe estuvo representada en la Exposición de París, con granos y productos "manufacturados de la industria pastoril", como carne salada, charque, aceite de potro, velas de estearina, etc.

En la Exposición de Filadelfia de 1876, fueron premiados: G. Bauer de Santa Fe con trigos; Juan Peramon, también de Santa Fe, que presentó ceras. Valentín Beytya de Santa Fe, tabaco para pipas; Cecilio Echevarría de Rosario, colección de maderas; Fernando Madelin de Rosario con cerveza y Francisco Barelli, botas granaderas.

Santa Fe también estuvo presente en la Exposición Internacional de París de 1878, aunque no se consigna en muchos casos, la localidad de origen del expositor. Algunos de los que se presentaron fueron:

Gabriel Carrasco: álbum de periodismo santafesino; Santiago Caccia: muestra de sellos y de medallas; E. Fleuti: cuadros con muestras litográficas. Boullet e Ibarra: sombreros de pelo de nutria (mención especial). J. Frango: bota granadera; Jonás Larguía: fusil Larguía y lana cabra angora, Departamento de Agricultura de Santa Fe: maderas; José Aldao: lana criolla; Telésforo Sturba: bebidas; Pablo Rohwmam: semillas de lino; José Behormond: colas; Domingo Beney: cueros; Pellisier Hnos. y Manuel Acuña de Colonia Iriondo: trigos; J. Larguía: alpiste y trigo, de San Carlos; Hope Hnos.: trigo, de Colonia Candelaria; Luis Costa: bebidas, de Rosario; F. Magdellin: cerveza, de Rosario (medalla de bronce); Letmann y Gloria: aguardiente, de Esperanza (recibió medalla de bronce).

Productos de Santa Fe

Participaron en la Gran Feria efectuada en París en 1889, para celebrar el centenario de la Revolución Francesa, pero no hemos podido encontrar la nómina de expositores y de los productos que se presentaron. Como símbolo de esa exposición, se construyó una torre de acero de alrededor de 300 m de altura. La torre que luego tomó el nombre del diseñador, el ingeniero Eiffel, debía ser desmontada al acabar el evento. Su desarme fue postergado y con el tiempo se transformó en símbolo de la ciudad.

Actualidad del área metropolitana (*)

Los cambios producidos en los últimos treinta años en la historia argentina necesariamente impactaron en la actividad económica y, por ende, en el sector industrial de la ciudad de Santa Fe y su zona de influencia.

La caída del gobierno constitucional trajo consigo políticas en el terreno económico que favorecieron la acumulación de renta financiera y desprotegieron la actividad industrial. Se inició así un período de desindustrialización que en principio impactó fuertemente en los establecimientos industriales, de mayor tamaño, cuya rigidez estructural les impidió adecuarse a un nuevo escenario caracterizado por una ilusoria apreciación de la moneda nacional con respecto al dólar. Los establecimientos pequeños y medianos que también se vieron afectados por este fenómeno, en algunos casos por su flexibilidad pudieron adecuarse a las nuevas reglas de juego, no sin achicar sus estructuras en cuanto a personal ocupado y capacidad de producción. 

Producto de este proceso, grandes establecimientos insignia del sector industrial santafesino cerraron sus puertas, con el consecuente despido de empleados, algunos de los cuales fundaron pequeños establecimientos industriales o de servicios. 

Gráficamente y si nos remitimos al censo económico del año '91, el 94 % de los establecimientos industriales poseían hasta 20 operarios; el 5 % de 20 a 100 y sólo el 1 % excedía esta cifra.

En los '90 se aplicó en el país lo que comúnmente se denomina el proceso de liberalización y desregulación económica, que retiró la protección a la industria nacional y que indudablemente contribuyó al proceso de desindustrialización. Sin embargo, la posibilidad de adquirir tecnología permitió que algunos sectores, mediante la incorporación de maquinarias y equipos de última generación, pudieron mantener su competitividad. No obstante, en términos generales, se profundizó la expulsión de mano de obra del sector industrial, producto de una nueva ola de cierre de establecimientos.

Para tener una fotografía actual de cual es la situación del área metropolitana Santa Fe, es válido remitirse a la composición de las empresas asociadas a la Unión Industrial de Santa Fe, entidad que expresa la conformación del mismo. Como rasgo distintivo podemos observar que en la ciudad se radica la única planta de fermentos lácteos de Latinoamérica. Existe además, un conglomerado de empresas fabricantes de bienes de capital, en especial para la industria de la alimentación con un alto grado de incorporación de tecnología, que posee fuertes capacidades competitivas que le permite la inserción en determinados mercados externos. En el rubro de alimentos y bebidas, junto con la tradicional cervecería, que hoy es una planta industrial de primer nivel, conviven otras empresas con mucha inserción en el mercado regional y nacional, que elaboran productos tales como jugos y gaseosas. También se elaboran alimentos preparados, congelados y en polvo, e indudablemente alfajores. En lo que respecta al sector metalúrgico, en el área metropolitana se localizan plantas que elaboran desde aberturas y estructuras metálicas para la construcción, pasando por autopartes, herramientas, válvulas para la industria petrolera, puertas frigoríficas y equipos transportadores, entre otros productos. Debe agregarse a la lista la única empresa de Latinoamérica que tiene certificación de calidad para el diseño y construcción de grandes estructuras (centros de distribución, edificios, etc.) en acero y placas de distintos materiales. También podemos encontrar establecimientos que elaboran productos farmacológicos, caldos de cultivos, reactivos para diagnóstico, sustancias especiales y sustancias para la industria alimenticia como aromatizantes, colorantes, entre otros. En el rubro químico podemos señalar fábricas de pinturas, algunas de ellas con más de 40 años de trayectoria, artículos para packaging, envases y embalajes, insumos agropecuarios, productos plásticos, productos de limpieza y tocador y otros como agua purificada. En un gran rubro que podríamos denominar otros bienes, encontramos fábricas de materiales para la construcción de última generación, productos de aluminio, equipamiento informático, colchones, aparatos para laboratorio.

Sin pretender ser taxativos en esta enumeración que evidentemente es incompleta, es interesante destacar que el rasgo estilizado del sector industrial de la ciudad y su zona de influencia, es la incorporación de conocimientos a las actividades manufactureras, cuestión que lo distingue de otros asentamientos industriales del país.

Daniel Oblán

22-10-2004- DIARIO "EL LITORAL"


sábado, 1 de marzo de 2014

CIUDAD DE SANTA FE: Dolor y tristeza infinita en el último adiós a Digno Fantelli,

Fue en el acompañamiento de 
sus restos hasta el cementerio.
 Familiares, amigos y vecinos 
embargados de tristeza infinita. 
Su esposa, Pocha, sigue internada
y sus hijos le contaron que su
esposo había muerto


Juan Trento

policiales@unosantafe.com.ar

Ayer, a partir de las 17, salió el cortejo fúnebre que trasladó los restos de Digno Fantelli de 85 años, quien fue velado desde la 10,30 de la mañana en la cochería La Española de Santa Fe en 25 de Mayo casi Irigoyen Freyre y tuvo como destino el cementerio Parque en la avenida Aristóbulo del Valle al 9900. Estuvieron sus familiares, amigos y vecinos de toda la vida que dieron cita para el acompañamiento. Los rostros bañados en lágrimas, la impotencia hasta el infinito fueron el denominador de una tristeza mortificante que invadió la tarde santafesina.

Diario UNO de Santa Fe, en el curso de la mañana de ayer, mantuvo un extenso diálogo con la nuera de Digno Fantelli, Adriana Paonessa, de 43 años, que brindó precisiones sobre lo que dijeron por separado los esposos Fantelli, Digno y Pocha, mientras estuvieron internados, respecto del brutal que sufrieron durante la madrugada del domingo en su casaquinta de calle Los Talas al 6.800 de Colastiné. Y los dos testimonios fueron idénticos.

—¿Cómo era su suegro?
—Sí. A Don Digno lo conocía desde hace 18 años. Él fue toda la vida gerente de banco, siempre fue un hombre racional, sistemático, ordenado, meticuloso, detallista, puntual, exigente, él era la representación del orden. Su vida transcurría en días de mucha actividad, era un ser solidario, muy compañero, de esas personas que da un consejo justo en momentos difíciles. Jamás lo vi exaltado. Cultivaba ese gusto educado para relacionarse con los demás. Y siempre ayudaba, cultivaba esa nobleza de ayudar a todos.


—¿Sus suegros vivían en la casaquinta de calle Los Talas en Colastiné?
—No. Ellos vivían desde diciembre hasta marzo, solo en el verano estaban en la casa de Colastiné, que además queda a unas 12 cuadras de la nuestra vivienda. El resto del año vivían en su casa de barrio Candioti en la ciudad de Santa Fe.

—¿Qué les contó su suegro, Don Digno, del suceso que lo tuvo como víctima junto a su mujer?
Ambos hablaron del caso. Lo hicieron por separado, porque recién viernes los iban a poner en una misma habitación. Pero bueno, Don Digno, falleció. Ellos, por separado, narraron igual todo el suceso.

—¿Puede contarnos lo que dijeron sus suegros del ataque?
—Sí. Mi suegra dijo que ella dormía y que escuchó grunir al perro muchas veces. Por eso se despertó, fue hasta el comedor y se encontró con un extraño, entonces accionó la alarma de la casa, y por eso, el desconocido la agredió tirándola al piso en una pieza chica, y después la pateo en el estómago. Luego le clavó puñaladas en todo el cuerpo. Ella gritaba y en medio de la oscuridad le pedía a su atacante que no la matara. Mi suegro, Don Digno, dormía en la habitación matrimonial, y lo despertó el encendido de la alarma y los gritos de Pocha, su mujer, entonces se levantó y cuando salía del dormitorio se encontró con el desconocido que le empezó a clavar puñaladas en todo el cuerpo. Después, el delincuente salió corriendo de la casa y mi suegro empezó a prender todas las luces de la vivienda.


—¿Cómo se enteraron ustedes?
—A las 4.20, yo escuche el teléfono, me levanté, atendí y Don Digno me dijo: “Adriana, nos entraron a robar y nos golpearon, vengan”. Mi esposo Leonardo se levantó y fue a la casa de sus padres, y cuando llegó a la vereda vio las luces prendidas, entonces saltó, y encontró a sus padres que estaban malheridos. Mi esposo llamó al 911 y a la ambulancia, ellos demoraron 40 minutos porque no encontraban la casa, luego los llevaron al hospital Cullen, los atendieron e internaron. Vaya el agradecimiento familiar para los doctores Martinez Door y Yapur. Después, los trasladamos al sanatorio Garay, adonde Don Digno y Pocha iban mejorando lentamente, al punto, que este viernes lo iban a poner en una habitación juntos. Pero ayer falleció a las 17,30 del jueves cuando nadie lo esperaba.  También, nosotros sus familiares, queremos destacar nuestro enorme agradecimiento al cuerpo médico del sanatorio Garay, adonde Pocha sigue internada, y ayer tuvimos que decirle que Don Digno había fallecido. Estamos muy tristes y mortificados.

No hay detenidos por el caso
La investigación policial y judicial es llevada adelante desde ayer por la dirección de Investigaciones provincial y por los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Jorge Nessier y Cristina Ferraro.
No hubo ni hay ninguna personas arrestadas relacionadas con el criminal ataque a los ancianos, que ahora quedó convertida en homicidio con el fallecimiento de Digno Albino Fantelli de 85 años,.

fuente: DIARIO UNO- SANTA FE,
VIERNES 28/FEBRERO/2014



POLICIALES

Jueves, 27 de febrero de 2014

Murió el anciano apuñalado en 

un robo en Colastiné

Digno Fantelli, de 86 años, 
falleció este jueves de un 
paro cardíaco en un sanatorio 
privado, donde se recuperaba 
luego de un ataque salvaje. 
La víctima y su esposa habían 
sido asaltados  en su casa de 
fin de semana. No conforme 
con  eso, los delincuentes los 
acuchillaron. 

Tristeza sin fin. Los agentes policiales de Bomberos retiran el cadáver de Fantelli y lo trasladaron a la morgue. / FOTO: JOSÉ BUSIEMI - DIARIO UNO







TRISTEZA SIN FIN. LOS AGENTES POLICIALES 
DE BOMBEROS RETIRAN EL CADÁVER DE 
FANTELLI Y LO TRASLADARON A LA MORGUE. 
/ FOTO: JOSÉ BUSIEMI - DIARIO UNO

Juan Trento

policiales@unosantafe.com.ar

Este jueves, minutos antes de las 18, murió en terapia intensiva del sanatorio Garay de la ciudad de Santa Fe, Digno Fantelli, de 85 años, quien fuera atacado a puñaladas durante la madrugada del domingo en su casaquinta ubicada sobre calle Los Talas al 6.800 de la localidad de Colastiné. La investigación policial y judicial que era llevada adelante por agentes policiales de la Unidad Regional I La Capital de la policía santafesina y por los fiscales en turno en el momento del grave ataque, Milagros Parodi y Sergio Alvira, ahora con el fallecimiento de Fantelli la causa fue girada a los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Cristina Ferraro y Jorge Nessier.


Ambos fiscales especiales ordenaron que el cadáver de Fantelli sea trasladado a la morgue judicial santafesina con el objeto que los médicos forenses realicen la autopsia y constaten la causa del fallecimiento de la víctima, trámite que será realizado junto con el informe en el curso de esta mañana y será girado a la fiscalía regional con sede en Santa Fe.

Derivado al sanatorio Garay
Fantelli fue trasladado y asistido en el hospital José María Cullen de Santa Fe, adonde los médicos lo compensaron y lo tuvieron internado en observación, al punto que luego de las primeras 24 horas tuvo una evolución favorable en su estado de salud, y eso permitió a sus familiares decidir el traslado de ambos esposos al sanatorio Garay.


Un ataque súbito y murió
Este jueves, antes de las 18, se descompuso en terapia intensiva, adonde era asistido, producto de una asistolía cardíaca súbita. Los médicos le realización las maniobras de resucitación pero un paro cardíaco le produjo la muerte de manera instantánea.

Ella permanece internada
Su esposa, Cledy Giovannini de Fantelli, de 77 años, fue operada dos veces el domingo, primero por la mañana y luego cerca de la medianoche, permanece internada en el mismo sanatorio y evoluciona.


El ataque a los abuelos
En la madrugada del domingo, alrededor de las 2.30, el matrimonio de abuelos dormía en su finca de fin de semana ubicada sobre calle Los Talas al 6.800 de Colastiné, cuando fueron sorprendidos por uno o varios ladrones luego de forzar una puerta reja de un patio trasero. Cledy, al ver su esposo peleando con uno de los delincuentes, activó la alarma de la casa, y ése sería el motivo del furibundo ataque contra ambos, aunque en el plano investigativo policial y de los fiscales, no descartan la posibilidad de que él o los atacantes fueran reconocidos por los abuelos y por eso decidieron asesinarlos a ambos, pero la activación de la alarma jugaría un rol decisivo ya que los pondría en fuga.  La última palabra en esta dolorosa historia criminal, la tiene la abuela Cledy, que se recupera de las heridas sufridas.